miércoles 19/1/22

Varios ayuntamientos zamoranos han sido obligados a cambiar sus normativas municipales para preservar el principio de igualdad entre las prácticas apícolas trashumantes y las estantes. Las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) consideran nulo que según las ordenanzas municipales reclamadas no se permitan asentamientos no locales, que se cobre una cuota de tres euros por colmena y año, que el incumplimiento de la ordenanza se sancione con 900 euros o la retirada de la licencia municipal de la actividad apícola.

La ‘guerra apícola’ se hace más evidente precisamente entre dos provincias limítrofes, Zamora y Salamanca, con normativas más «protectoras» con los apicultores locales en el caso de los pueblos zamoranos y que perjudican a los profesionales de provincia salmantina que se dedican a las colmenas trashumantes.

De hecho, la Asociación de Apicultores de Salamanca, la más potente de Castilla y León con más de 350 apicultores, fue la primera que obtuvo un éxito judicial en este sentido, con la revocación judicial en 2016 de la ordenanza del municipio zamorano de San Vitelo.

NULIDAD JUDICIAL

En el caso del municipio leonés de Cabrillanes, el Ayuntamiento celebró un pleno extraordinario el pasado 5 de agosto para darse por enterado de la sentencia del TSJCyL que falló en su contra y proceder a la modificación de la ordenanza fiscal reguladora de la tasa por licencia ambiental y de apertura de establecimientos.

En concreto, la sentencia declara textualmente, «la nulidad radical, por ser contraria al ordenamiento jurídico, del artículo 5.3 que refiere que ‘en el caso de explotaciones apícolas, en función del número de colmenas asentadas’ y del apartado d) del artículo 6.1, del siguiente tenor literal ‘Explotaciones apícolas: se calculará a razón de 3,00 euros por colmena’ quedando sin efecto alguno, con expresa imposición de costas procesales a la administración demandada».

Una guerra más acentuada en las provincias de Zamora y Salamanca