lunes 26.08.2019
Incendios forestales

Julio registra 71 incendios y deja a marzo como peor mes del año

La provincia se libra por el momento de los desvastadores efectos de un gran siniestro

 

 

Miembros del dispositivo de extinción se dirigen al frente de fuego, en el incendio del domingo en Villaquilambre. RAMIRO.
Miembros del dispositivo de extinción se dirigen al frente de fuego, en el incendio del domingo en Villaquilambre. RAMIRO.

La tranquilidad marca la campaña de máximo riesgo de incendios forestales que comenzó el 1 de julio. Desde entonces y hasta ayer, el número de siniestros registrados alcanzó los 71, una cifra inferior a la del mes de marzo, que con 105, arroja, por el momento, los peores datos del año. Los incendios registrados entonces calcinaron 1.128,65 hectáreas.

Bien es cierto que el inicio de la primavera siempre trae consigo un repunte de los incendios en el monte, más en un año como el actual, con una pluviometría muy baja, y también que los peores siniestros que se registran en León no llegan hasta mediado agosto, pero a estas alturas de año, en campañas anteriores, la provincia ya registraba importantes daños por las llamas e incluso algún gran incendio forestal —aquellos que superan las 500 hectáreas asoladas–.

Áreas perjudicadas
Los siniestros de Quintana de Rueda y Quintanilla de los Oteros han sido los más graves hasta ahora

Los partes emitidos por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta muestran que la mayor parte de los siniestros que se han producido desde el inicio de la campaña son intencionados. El más nefasto del mes de julio se produjo en Quintana de Rueda, donde 20 hectáreas de pasto y matorral quedaron calcinadas, mientras que en lo que ha transcurrido de agosto el incendio originado antes de ayer en Quintanilla de los Oteros figura el más dañino, con 27 hectáreas. Sin embargo, por segunda vez, León no tiene el lamentable honor de protagonizar el peor incendio forestal de la temporada, ya que el más grave se registró a finales de junio, en el municipio de Gavilanes (Ávila), donde por negligencias quedaron arrasadas 1.414 hectáreas.

Las tormentas que han sacudido la provincia durante el periodo estival —especialmente a mediados de julio— se configuran como la segunda causa originaria de los siniestros. Un total de diez parajes del noroeste leonés sufrieron los efectos de las llamas que afectaron y dañaron parte de su biodiversidad. Por otro lado, aún son 26 los incendios forestales cuyas causas están por determinar. De los restantes, cuatro fueron ocasionados de manera accidental y uno por negligencia, según señalan los datos. Es importante destacar que durante los días 4, 12 y 28 de julio y 8 de agosto no se registró ningún siniestro en la provincia.

Los peores años 

Hasta el momento, los incendios declarados en el territorio leonés son 369, una cifra más elevada en comparación con el año pasado. El peor año de los últimos diez en León fue en 2012 con el incendio de Castrocontrigo, el más grave hasta el momento en la comunidad, ya que calcinó 11.724 hectáreas. El siguiente peor año fue 2007 en el que se declararon 776 siniestros que afectaron a una superficie de 21.720 hectáreas. A este le siguió 2005 en el que quemaron 16.597 hectáreas en total.

Julio registra 71 incendios y deja a marzo como peor mes del año