martes 19/1/21
Naturaleza

La Junta considera a la sarna como «una baja más» y no realiza controles desde 2011

La enfermedad que afecta mayormente a rebecos, corzos y ciervos llega ya al 73% del Parque Nacional de Picos de Europa
La enfermedad debilita extremadamente a los animales antes de causarles la muerte. DL
La enfermedad debilita extremadamente a los animales antes de causarles la muerte. DL

Todo parece indicar que la Junta de Castilla y León está bajando la guardia para frenar la que se ha convertido en los últimos veinte años en el principal problema sanitario de la fauna cantábrica, la sarna sarcóptica. Según la delegación territorial de León, Medio Ambiente no dispone de información actual sobre el estado de esta enfermedad mortal que afecta sobre todo a rebecos, aunque también se han registrado casos en ciervos y corzos. De hecho, aseguran que hace ocho años que se dejaron de hacer informes exhaustivos cuando aparecía una pieza muerta por sarna, y que ahora se considera como «una baja más».

 

A pesar de que estas mismas fuentes aseguran que no se hacen informes porque la incidencia es «baja», lo cierto es que la enfermedad avanza entre la fauna silvestre de zonas como Picos de Europa, donde según los últimos datos del Parque Nacional ya afecta a 49.170 hectáreas de las 67.455 que comprende a este espacio protegido, lo que supone el 72,8 por ciento de la población.

 

En el mejor de los casos, el parásito es suficiente para provocar la muerte del mamífero en el que se ha introducido, pero otras veces los ejemplares afectados van muriendo como consecuencia de infecciones secundarias producto de su debilitamiento, por la falta de alimento habitual en esta época del año, o por las copiosas nevadas que en los tres últimos afectan a la montaña y debilitan a las distintas especies.

  Los veterinarios llevan años pidiendo grupos de vigilancia en los parques para un mayor control

El presidente del Colegio de Veterinarios de León, Luciano Díez, lamenta que no se hagan controles para erradicar esta enfermedad, y recordó que desde su colectivo llevan año reclamando la creación de grupos de vigilancia en todos los parques de la comunidad para controlar a las distintas poblaciones de especies y también sus enfermedades.

 

El proceso de sarna sarcóptica que afecta a los rebecos de Leóntiene su origen en las proximidades del Pico Torres, entre los concejos asturianos de Aller y Caso, en mayo de 1993, en cabras domésticas no saneadas. De éstas pasó a los rebecos de la zona que fueron los primeros vectores. El avance de la epizootia se movió de oeste a este, hasta que alcanzó la zona más occidental del Parque Nacional de Picos de Europa, en concreto el municipio leonés de Oseja de Sajambre, en donde se localizó el primer ejemplar sospechoso de estar afectado, siendo a principios del año 2000 cuando se confirma oficialmente la enfermedad en el interior del espacio protegido. En enero de 2002 la parasitosis llega al desfiladero de los Beyos-río Sella y en abril de este mismo año se localizan ejemplares afectados en el macizo del Precornión. El proceso continúa su expansión y en enero de 2004 la enfermedad llega al macizo occidental, en la zona conocida como Carombo. Progresa por todo el macizo occidental, penetra en el macizo central hacia el 2007. Dos años más tarde, en 2009 la sarna llegó a afectar a la superficie total de las reservas de Mampodre y Riaño. En 2016 el frente de afectación está en los límites de Cillorigo de Liébana en Cantabria y por el sur apenas progresa por la Cordillera Cantábrica.

  En 2009 la enfermedad llegó a afectar a toda la superficie de las reservas de Mampodre y Riaño

La superficie de distribución de la enfermedad ha ido aumentando de forma progresiva, sin embargo la velocidad de propagación no ha sido la esperada, ya que se han producido «parones» se cree que ocasionados por barreras naturales como son la carretera de los Beyos y el río Sella, las condiciones ambientales, en especial la bondad del invierno, que frena la progresión y sobre todo la estructura de la población de los rebecos en el parque nacional que es de una alta fortaleza vital y en otras ocasiones se desconoce la causa.

 

Según los datos del parque nacional, el primer ejemplar afectado en el interior del espacio protegido se localiza en diciembre de 1999. Rápidamente, la enfermedad se propaga tanto en número de rebecos afectados como en superficie de distribución. En lo relativo al número de rebecos observados enfermos aumenta anualmente hasta el año 2005 para posteriormente volver a disminuir el número de animales observados enfermos, hasta que en el invierno de 2013 se detecta una mortandad importante en el límite entre el macizo central y oriental, concretamente en la zona conocida como las Vegas de Sotres (Cabrales), con un invierno muy riguroso.

 

En lo que a la superficie se refiere ha habido un aumento progresivo del área de propagación desde diciembre de 1999 hasta el año 2007, en donde se mantuvo hasta finales de 2009 para luego continuar propagándose hasta 2014 llegando a unas dimensiones de 49.170 hectáreas. equivalente al 73% de la superficie del parque nacional, que es donde se encuentra en la actualidad.

 

Otras especies

 

Así mismo también que se han localizado animales de otras especies, concretamente ciervo (Cervus elaphus) y corzo (Capreolus capreolus) en el municipio de Oseja de Sajambre y zorro (Vulpes vulpes) en Lagos con lesiones compatibles con el proceso parasitario y sigue habiendo casos de ganado doméstico afectado por sarna, en especial en cabras. Estas afecciones al ganado son puntuales y se corresponden con animales que no han sido saneados o que se encuentran en estado silvestre.

La Junta considera a la sarna como «una baja más» y no realiza controles desde 2011