miércoles 15.07.2020
Reindustrialización

La Junta reclama al Gobierno un proceso real que compense el cierre de las térmicas

Las centrales dejan de estar operativas desde hoy y Carriedo exige instrumentos de desarrollo para los territorios
La central térmica de La Robla, en una imagen de archivo. RAMIRO
La central térmica de La Robla, en una imagen de archivo. RAMIRO

Desde hoy ya no hay marcha atrás para el cierre de las centrales térmicas, que inician un proceso de desmantelamiento irreversible para dejar de estar operativas sin que en sus territorios se hayan aplicado aún medidas compensatorias. Por este motivo, la Junta de Castilla y León remitió ayer una misiva al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para reclamar que ponga en marcha «instrumentos de desarrollo económico» para las cuencas mineras de la Comunidad. El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, reafirma en esta carta la posición de la Junta sobre la necesidad de aprovechar las infraestructuras energéticas para nuevos proyectos generadores de energía; la atracción de nuevos proyectos empresariales que compensen el empleo destruido; y el desarrollo de empresas locales con el apoyo de las eléctricas.

El documento remitido al ministerio destaca, entre otros aspectos, que las empresas que cierran las instalaciones «deben inducir un proceso real y computable de reindustrialización del territorio en el que abandona su actividad».

Asimismo, plantea que las eléctricas han de «colaborar con las administraciones públicas en un análisis del impacto económico por el cese de actividad» y un estudio de la cadena de valor que afecta a sus proveedores con la descripción del volumen del empleo tanto directo como indirecto afectado por el cierre.

Aprovechamiento
Una de las propuestas es que las eléctricas aprovechen las centrales para nuevos proyectos

Según la normativa europea, las plantas de La Robla (Naturgy) y Compostilla (Endesa), en León, y la de Velilla (Iberdrola), en Palencia son las tres que dejan de estar operativas en la Comunidad y el consejero reitera que es necesario plantear una colaboración público-privada para hacer frente a la reindustrialización a través de tres iniciativas de desarrollo del territorio.

La Junta propone en primer lugar que las empresas titulares de las centrales «aprovechen las infraestructuras existentes utilizadas por las centrales térmicas para el desarrollo de nuevos proyectos energéticos renovables», priorizando aquellos que sean más intensivos en empleo en la fase de explotación. También reclama que se articulen condiciones normativas que puedan sostener proyectos de almacenamiento energético vinculados a bombeos hidráulicos puros, así como otros vinculados a antiguas infraestructuras, mediante centrales depuradoras de aguas de drenaje de mina y almacenamiento mediante bombeo hidráulico.

La segunda propuesta detallada por Carriedo es que se desarrollen nuevos proyectos empresariales en la ubicación de las centrales desmanteladas, a través de la puesta a disposición sin coste de los terrenos, para nuevos proyectos empresariales.

Reponer el empleo
La consejería cree que se deben aportar recursos para generar el mismo empleo que se destruye

La Junta ve necesario aportar además recursos económicos a los proyectos seleccionados para su implantación, con una cuantificación de los empleos a crear para destinar una ayuda a la puesta en marcha del proyecto, «con el objetivo de atraer proyectos capaces de crear al menos tantos puestos como empleos destruidos».

Como tercera medida el Gobierno autonómico propone impulsar la consolidación de pymes locales para su crecimiento a través de apoyo técnico y financiero con recursos públicos para la zona, también para minimizar el impacto en el empleo y en la actividad económica.

La Junta reclama al Gobierno un proceso real que compense el cierre de las térmicas