martes 27/10/20
Estudio

Liordes, el epicentro del frío extremo

Los 32,7 grados negativos registrados hace cuatro años en el corazón de Picos de Europa, por el grupo de meteorólogos responsables del proyecto Jous, sigue siendo la temperatura más gélida documentada en España
Responsables del proyecto Jous, en uno de los puntos de estudio en la Vega de Liordes, en la parte leonesa de Picos de Europa. DL

El pasado 19 de febrero se cumplieron cuatro años de aquella gélida marca que pasará a la historia de la meteorología española. Los 32,7 grados negativos registrados en el año 2016 por un grupo de aficionados a la montaña, a la meteorología y, como no, al frío, en la Vega de Liordes, en el macizo central de la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa, es hoy objeto de estudio y de reconocimiento

El Proyecto Jous nace en el año 2010 de la mano de este grupo de unas diez personas procedentes de León, Asturias, Cantabria e incluso de Madrid. Aunque la Península Ibérica no destaca por sus bajas temperaturas, se sabía que en zonas montañosas con características geomorfológicas especiales como presencia de depresiones cerradas del terreno, sin apenas vegetación y con una gran apertura al cielo se pueden alcanzar temperaturas inferiores a los -20°C. Durante el año 2010, varios aficionados se dan cuenta de que los jous o depresiones glaciokársticas características de Picos de Europa cumplen esas condiciones, además tienen un gran tamaño, están a alturas sobre el nivel del mar superiores a los 1.800 metros y presentan un régimen de innivación más abundante que en otras montañas de la Península.

Con el apoyo de un sensor datalogger de temperatura y una garita protectora en el Jou Santu durante el invierno 2010-2011, se tuvo una primera aproximación al obtener registros que rozaban los -27°C. A partir de ahí este grupo de meteorólogos se da cuenta del potencial de Picos de Europa como seguimiento de temperaturas frías extremas, lo que da origen al proyecto Jous de Picos.

«Viendo lo que ocurría en otras zonas de la península, nos dimos cuenta de que las depresiones cerradas tipo dolina, poldje o jou podían ser zonas en las que se podían alcanzar temperaturas muy bajas, ya que combinaban altitud, nieve y una geomorfología adecuada», explica Miguel Iglesias, uno de los impulsores de este proyecto.

Con sus propios recursos económicos y con el permiso y apoyo del Parque Nacional de los Picos de Europa, durante el invierno 2011-2012 comenzó el estudio de las Piscinas de Aire Frío en los Jous de Picos de Europa. El esfuerzo se centra en la monitorización de diversos enclaves, como el Jou Santu, Comeya, Jou del Infanzón y las grandes bestias del frío, Hoyos Sengros y la Vega de Liordes. En noches claras, sin viento y con nieve reciente, la pérdida de calor del suelo sobre-enfría el aire circundante, que adquiere más densidad y se desliza por las pendientes para acumularse en los Jous, generando temperaturas extremas: -30,6°C el 13 de diciembre de 2013 en Hoyos Sengros, récord absoluto para ese mes en España, o -32,7°C del 19 de febrero de 2016 en la Vega de Liordes, en el rango de las temperaturas mínimas absolutas de las que se tiene registro en la Península Ibérica.

Conforme pasó el tiempo se fue uniendo más gente y se fueron colocando sensores por más sitios. Todo este fenómeno de las piscinas de aire frío, fue descrito por Iglesias en un máster de meteorología de la Universidad Complutense de Madrid. Tras varios años de duro trabajo y perseverancia lograron poner la estación a tiempo real en Liordes. Para la instalación de los sensores, no contaron con ningún tipo de ayuda económica, «se fue financiando de manera personal por el grupo de personas que conformamos el proyecto», explica Iglesias. Para la estación meteorológica finalmente colaboraron dos asociaciones meteorológicas, Noromet y Acamet junto con la aportación por el método de crowfunding de varias personas más.

Desde esta estación meteorológica conectada a la red en la Vega de Liordes, cuyos datos se pueden ver en: https://cazatormentas.com/estacion/?Id=79, se puede seguir en directo la evolución de estos fenómenos que facilmente podrían traspasar la barrera de los -35°C.

Liordes, el epicentro del frío extremo