sábado 24/10/20

Los malos tratos en las mujeres rurales se alargan durante 20 años de media

Un estudio de Fademur constata que más del 60% de las mujeres conocen a alguna víctima
Imagen de archivo de una concentración contra la violencia de género en León. JESÚS F. SALVADORES

«En pueblo todo se sabe. O no» es el título del video con el que la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur), en colaboración con el Ministerio de Igualdad, presentó ayer el estudio ‘Mujeres víctimas de violencia de género en el mundo rural’ que demuestra que demuestra que las mujeres en el mundo rural han sufrido violencia de género una media de 20 años y el 100% de las víctimas de esta lacra han experimentado maltrato psicológico y un 78,2% lo han sufrido de carácter físico.

Estos datos, y el resto de los obtenidos en este trabajo, se han recogido tras 167 encuestas a mujeres, 333 a profesionales de atención y 23 entrevistas «en profundidad» a mujeres víctimas de la violencia machista de siete comunidades autónomas: Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, La Rioja, Aragón y Andalucía.

El objetivo, tal y como explicó la secretaria de Estado en esta materia, Noelia Vera, es «detectar» el impacto de esta lacra en el mundo rural y cumplir con el mandato del Pacto de Estado de realizar un estudio en este sentido, y conocer el proceso de detección, protección y asesoramiento de las mujeres y víctimas en este entorno.

En los pueblos

El informe se elaboró con encuestas realizadas entre mujeres de pequeños municipios

La Delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, precisó, además, que este estudio no hace comparaciones entre la mujer rural y la que vive en zonas urbanas, sino que muestra el perfil de esta lacra en los municipios pequeños.

A través de estos datos, se ha determinado que, tras la violencia psicológica y la física, hay una mayoría de mujeres que han sufrido violencia económica (en un 56,5%), seguida de la violencia sexual (39,1%) o ambiental (34,7%), esta última en referencia al clima que se respira en el entorno de la mujer. Fademur también destaca que casi todas las mujeres que han sufrido estos malos tratos han permanecido en sus relaciones de pareja durante muchos años, en concreto, una media de 20 años.

Esto podría deberse, según explicó la presidenta de Fademur, Teresa López, y la responsable del estudio, Marta Torres, a dos aspectos que también han detectado en el trabajo: la dificultad en la detección de lo que es la violencia de género y la falta de acceso a los servicios.

Así, Torres destacó que la mayoría de mujeres del mundo rural tienen el concepto de la violencia como algo «que ocurre dentro del hogar» y no como una violencia estructural que se produce contra la mujer por el hecho de serlo. De hecho, esta última descripción sólo la dan el 33,7% de las encuestadas cuando se les pide que definan la violencia de género; además de un 1,2% la define como «daño ejercido a una mujer por su condición».

En el resto de respuestas, la mayoría relaciona esta lacra con el daño físico o no lo vincula con la condición de ser mujer, sino con el ámbito de la pareja. Para las expertas, estos datos les hace suponer que existe «cierta confusión en el entendimiento del concepto de violencia de género».

Aún así, algo más de seis de cada diez mujeres del rural (61,3%) conocen a alguna víctima de esta violencia en su entorno; en la mayoría de los casos (el 56%) esta situación se ha producido «en el propio hogar» y las principales formas de violencia de estas víctimas ha sido la psicológica (en el 96,3% de los casos) y la física (en el 92,7%).

Preguntadas por los tipos de control psicológico que han padecido esas mujeres de su entorno, cabe destacar que 10 de estos tipos ha superado el 74% en las respuestas. Los más marcados son la «no valoración y menosprecio de la persona», el «lenguaje vejatorio y sexista» y las «amenazas y coacciones».

Entre los datos de esta encuesta también destaca que en el 95% de los casos el control hacia la víctima se produce a través de la manera de vestir y de la imagen; sobre el control de su empleo, en el 89,5% se produce con la prohibición de que trabaje o estudie; en el 94,4% de los casos la violencia física se produce con «golpes, empujones o palizas»; y en el 90,3% de los casos la violencia sexual se realiza con la obligación del mantenimiento de relaciones sexuales, entre otras formas de violencia que se analizan en este documento.

Los malos tratos en las mujeres rurales se alargan durante 20 años de media