domingo 29/5/22
POBLACIÓN

La mitad de los municipios de la provincia están en situación de ‘desierto demográfico’

Cien términos municipales de León no llegan a 10 habitantes por km. 2 . y una decena está al límite.

En el municipio de Castrillo de Cabrera apenas viven 1,2 habitantes por kilómetro cuadrado. Es el Ayuntamiento con menos densidad de población de la provincia y el que cierra la lista del centenar de municipios de León que son ya oficialmente ‘desiertos demográficos’, una denominación que utilizan los expertos en Geografía Humana para englobar a aquellos territorios que registran una densidad de población inferior a los 10 habitantes por km2. En sus calles apenas pueden imaginar lo que sería vivir, por ejemplo, en Kowloon, una ciudad de Hong Kong conocida por ser la de mayor densidad poblacional del planeta, con nada menos que 43.033 habitantes por km2.

Sobre el papel, León reúne todos los condicionantes que explican el gran número de municipios despoblados. La amplitud territorial de la provincia se combina, en algunas zonas, con unas adversas condiciones naturales y, por supuesto, con el contundente éxodo rural que desde hace décadas marca el devenir de sus pueblos. Son las tres causas que, según la definición oficial, ponen el puente de plata para acabar en un ‘desierto demográfico’, tres aspectos que coinciden de forma evidente en el caso de este municipio ubicado en La Cabrera, con 141 habitantes, una superficie de 115 km2 —por encima de la media provincial, que se sitúa en 73,8 km2 por municipio—, y con una complicada orografía.

Un vistazo al mapa provincial deja ver que los ‘desiertos demográficos’ se concentran en las comarcas de la Montaña Oriental, La Cabrera, Omaña, Luna, Babia y el sureste de León, además de extenderse a parte de las comarcas de La Cepeda, la Montaña Central, el norte y el extremo occidental del Bierzo, y algunos municipios aislados del Páramo.

Más allá de la orografía y la extensión territorial, detrás de la despoblación se erige como pieza clave el éxodo rural. Esta es la principal responsable de casos como el de Escobar de Campos, en donde sus 52 habitantes se reparten a sus anchas un municipio de apenas 17,1 km2, en el que habitan 3 personas por cada km2.

En el capítulo de reproches, alcaldes y vecinos coinciden en la falta de servicios que atraigan el asentamiento de población. Consultorios médicos, centros escolares, conexiones a Internet, comunicaciones de transporte, son algunas de las quejas de la población rural que esgrime, a cambio, el pago fiel de impuestos para merecer el mismo trato que las ciudades.

En este punto se enmarcan los retos demográficos a los que se enfrenta Castilla y León, comunidad que liderará la tramitación y elaboración de un dictamen sobre población para su defensa ante el Comité de Regiones de Europa, tal y como se acordó esta semana en la reunión del grupo Interregional por el Cambio Demográfico, que integran, además de Castilla y León, Galicia, Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura.

Para luchar contra la despoblación, la Junta tiene en marcha la Agencia de la Población, un mecanismo en el que ya se han cerrado propuestas concretas para revitalizar el mundo rural.

Así, se pretende provomer el empleo, el emprendimiento, el acceso a la vivienda y los servicios de Juventud en el medio rural, además del apoyo a las familias con ayudas y beneficios fiscales. Otra de las propuestas se refiere a la integración de inmigrantes y una más destinada a apoyare el retorno de emigrantes, para lo que se especifican normativa y planificación y mecanismos que faciliten ese retorno.

La mitad de los municipios de la provincia están en situación de ‘desierto demográfico’
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