domingo. 02.10.2022
MEDIO NATURAL

Los Pirineos se fijan en el modelo leonés para la reintroducción del oso pardo

Las indemnizaciones por daños del oso en colmenas desciende un  75% entre 2017 y 2018
Daños ocasionados por el oso en Castilla y León

La Junta de Castilla y León asistió el pasado mes de septiembre al congreso organizado por PirosLIFE en Cataluña, donde desde hace varios años se trabaja para consolidar el futuro del oso pardo en los Pirineos, para exponer sus líneas de trabajo en materia de prevención de daños en la Cordillera Cantábrica. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente se centró en su intervención en poner de relieve la coexistencia de la especie con los usos agrícolas y ganaderos, a través de una adecuada política preventiva y compensatoria de daños, donde los asentamientos colmeneros son los más afectados con diferencia. Por eso, la Junta de Castilla y León mantiene una línea de ayudas para subvencionar el 80% del coste de adquisición de los pastores eléctricos, y tiene en marcha una eficaz orden de ayudas por la que se establece el régimen de compensación de los daños ocasionados por la especie.

 

Según datos de la Consejería en 2017 fueron 101 los beneficiarios de las ayudas para proteger a las colmenas, con 145 asentamientos protegidos, mientras que en 2018 fueron 52 los apicultores que solicitaron la ayuda para 87 instalaciones. El coste de estas subvenciones alcanzó los 70.440 euros. De hecho, el 95% de las explotaciones ya están protegidas, según datos de la Junta, lo que ha ayudado en gran manera a disminuir los costes de las indemnizaciones. De los 264.605 euros abonados por la administración autonómica en concepto de daños del oso a colmenas en 2017, se ha pasado a los 66.440 del año pasado, por lo que la reducción es del 75 por ciento.

 

En las zonas oseras de la provincia de León el campo de acción es importante, ya que hay contabilizadas 20.600 colmenas en 1.031 asentamientos. De ellos, 22 asentamientos tienen más de 100 colmenas, 85 entre 50 y 99 y 924 entre una y 49 colmenas. En verano se puede doblar el numero de colmenas con los apicultores trashumantes.

 

Por lo que se refiere a los daños en el ganado, el porcentaje de daños es relativamente bajo. De hecho, en la zona leonesa y palentina se registra una media de entre cuatro y 15 expedientes de daños a ganado menor al año para una población de 300 osos y 80.000 cabezas.

 

Los costes de las indemnizaciones al ganado ovino y caprino en León y Palencia fue de 1.595 euros en 2017 y de 4.665 en 2018, mientras que para el bovino y el equino fue de 8.760 en 2017 y de 11.372 en 2018.

 

En las zonas oseras de estas zonas hay registradas 53.350 cabezas de ganado bovino y 1.038 explotaciones ganaderas. De ellas, 692 tienen entre diez y 150 cabezas. En verano se registran 13.300 cabezas más, en su mayoría ganado de carne en extensivo.

 

Por lo que se refiere al ganado equino hay 7.720 cabezas y 807 explotaciones ganaderas, de las que 210 tienen entre diez y 144 cabezas. En verano el incremento de cabezas es de 5.200.

 

Por último, hay registradas 42.300 cabezas de ganado ovino, con 535 explotaciones ganaderas, 343 de ellas con entre una y 19 cabezas, 116 con entre 20 y 99, 102 con entre 100 y 999 y siete con más de mil. En verano, el incremento es de 37.780 cabezas más.

 

En el caso de los destrozos en frutales y huertos, los daños ascendieron a cien euros en 2017 y a 2.979 en 2018

 

Desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente se destaca que es importante hacer hincapié en que una buena política preventiva, de subvención de los costes de adquisición de pastores eléctricos, junto con un buen mantenimiento de los mismos, es clave para evitar daños a las colmenas y asegurar la coexistencia con la especie. Así se traduce y se desprende de los valores observados en los dos últimos años con la disminución de los costes de compensación por daños en asentamientos apícolas.

Procedimiento para cobrar

Una vez que el oso causa el daño, el procedimiento establece la obligación de avisar al agente medioambiental o celador antes de las transcurrir 48 horas desde el ataque. Después, el agente visita el lugar y redacta el correspondiente informe. Una vez realizado, el ganadero o apicultor rellena la solicitud de pago compensatorio, que tiene un mes para registrar. Si el ganadero autoriza a la Administración a consultar sus datos no tienen que entregar nada más, si no tiene que presentar documentación acreditativa.

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