viernes 22.11.2019

El oídio ataca el corazón del lúpulo y obliga a adelantar la recolección

El oídio ataca el corazón del lúpulo y obliga a adelantar la recolección

A. Domingo | Redacción


Un fuerte ataque de oídio ha obligado a los lupuleros de la provincia a adelantar la recolección de lúpulo en una semana, según confirmó ayer el presidente en funciones de Lúpulos de León, SAT, Alberto Martínez. La pela comienza «a principios de septiembre», pero el avance del hongo ha llevado a que los cultivadores de la zona de Carrizo de la Ribera iniciaran la retirada de las trepas antes de que terminase agosto. Ya en la última semana del mes pasado comenzó la cosecha y peladoras y secaderos comenzaron a funcionar. Se trata de salvar de esta enfermedad la mayor producción posible, habida cuenta de que existen parcelas con unas pérdidas de producción «entre el 24 y el 30%», explicó Martínez, que incluso señaló que en algunas de estas la situación aún es peor.


Los lupuleros afrontaban esta campaña sin autorización excepcional del Ministerio de Agricultura para utilizar principios activos con garantías de prevenir y tratar eficazmente esta enfermedad fúngica, dispensa que sí consiguieron para la pasada campaña. Sin esta, el agricultor queda prácticamente con tan solo un producto para atajar la enfermedad, que no resulta efectivo, ya que el hongo ha desarrollado resistencia al principio activo.


La zona de producción afectada se centra, fundamentalmente, en el área de Carrizo de la Ribera y también en el Tuerto hay fincas que muestran una importante afección, apuntó Martínez. Sin embargo, por debajo de Armellada, en la zona de Benavides y en Villoria las parcelas se encuentran bastante limpias. Ante esta variedad de situaciones y los distintos grados de afección allí donde la enfermedad se ha agarrado a las plantas, habrá que esperar al fin de la campaña para evaluar los daños. En cualquier caso, el temor de la SAT es que resulten importantes, por tratarse de «la zona que concentra más superficie de cultivo».



El adelanto


Los lupuleros afectados han anticipado la pela en las fincas que peor estadio presentan, dejando para más adelante —cuando el lúpulo alcance un mejor punto de recogida— las que mejor situación sanitaria presentan. Sin embargo, ante el avance de la enfermedad «ya veremos si estas parcelas aguantan». El presidente en funciones de la SAT apuntó que este año el oídio «estaba muy controlado en el mes de junio, «pero a mediados de agosto sufrimos un fuerte ataque». Sin materias activas realmente eficaces para combatirlo tampoco existía la posibilidad de aplicar los tratamientos autorizados «dada la obligación de respetar los plazos» que exige la legislación, a fin de que la planta elimine el producto químico antes de llegar a la cadena alimentaria.


Los lupuleros leoneses recogieron el año pasado 865.000 kilos de flor, una producción que superó en poco más del 37% a la que se registró en 2017, campaña que estuvo marcada por la fuertes heladas del inicio y una tormenta excepcional a final de agosto.


Dentro de la renovación tecnológica que vive este sector, en esta campaña se han introducido las variedades Eureka y Apollo en las explotaciones leonesas, que cubren 37 de las 535 hectáreas que ocupa esta producción. Además, el Ministerio de Agricultura y la Junta han aprobado ayudas este año para la mejora de las explotaciones y de la rentabilidad del cultivo y los cultivadores instalan ahora prensadoras y embaladoras para entregar la flor en mejores condiciones.

El oídio ataca el corazón del lúpulo y obliga a adelantar la recolección