miércoles 8/12/21

Castilla y León propondrá al Gobierno de España mantener en pie al menos una de las quince centrales térmicas instaladas en España y que esta sea una de la Comunidad como símbolo de su pasado minero, de modo que solicitará al Gobierno que no dé su visto bueno a la demolición de todas estas instalaciones, como está previsto.

Así respondió en la sesión plenaria de ayer el consejero de Cultura y Turismo de la Junta, Javier Ortega, a la procuradora de Vox, Fátima Pinacho, quien ha instado a la Junta a tomar alguna medida jurídica o administrativa para evitar la demolición de la torre de refrigeración y de la chimenea alta, de la Central Térmica de Velilla del Río Carrión. Ante esta petición, el consejero recordó que la desmantelación de estas centrales es una competencia en exclusiva del Gobierno de España, y que además es una obligación de las propias empresas energéticas, aunque sí ha explicado que el objetivo de la Junta es que el Gobierno mantenga al menos en pie una de estas centrales.

Velilla cae

El próximo 28 de octubre Iberdrola procederá a la voladura de la torre de la central térmica de Velilla

Por este motivo, Ortega explicó que en la próxima reunión de noviembre que mantendrá con los diferentes departamentos del Gobierno Central, les transmitirán esta iniciativa, al tiempo que ofrecerá «toda la colaboración posible» para poder llevar a buen puerto esta propuesta.

Por su parte, la procuradora de Vox ha defendido la necesidad de llevar a cabo la protección de las centrales térmicas de la Comunidad, para evitar su demolición, ya que se han convertido con el paso del tiempo en un símbolo fabril e industrial de la Comunidad que «hay que proteger», porque «ya forman parte del paisaje», apostilló.

Precisamente el próximo 28 de octubre Iberdrola procederá a la voladura de la torre de refrigeración de la central térmica de Velilla del Río Carrión (Palencia), una construcción de hormigón de más de cien metros de altura que, desde 1984, ha sido la imagen más reconocible de esta central que se apagó en 2020 con el fin del carbón.

Ortega quiere que una térmica se salve como «símbolo minero»