lunes 01.06.2020
Santa Colomba de Somoza

Patrimonio autoriza a medias el proyecto de la Cruz de Ferro

Permite adecuar el entorno pero no da el visto bueno al acondicionamiento de la base
El proyecto pretende convertir la zona de la cruz en un espacio de espiritualidad universal. RAMIRO
El proyecto pretende convertir la zona de la cruz en un espacio de espiritualidad universal. RAMIRO

La Comisión Territorial de Patrimonio y Cultura de la Junta de Castilla y León dio ayer el visto bueno a medias del proyecto para convertir la Cruz de Ferro —ubicada en el municipio de Santa Colomba de Somoza— en un espacio de espiritualidad universal.

La Comisión informó favorablemente sobre las actuaciones propuesta que afectan al trazado y al pavimento de la carretera LE-142, la ejecución de un área de descanso en el bosque existente detrás de la ermita de Santiago, la ejecución de una zona de aparcamientos y de las instalaciones de captación de agua, electricidad y depuración, así como la instalación de carteles informativos.

No obstante, informó desfavorablemente del resto de actuaciones. Unas por no adecuarse al Ley 12/2002, del 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León; y otras, en concreto las obras de acondicionamiento del entorno de la Cruz de Ferro con elementos ornamentales ajenos —la pasarela y la zona de refresco para los peregrinos,no contaron con el visto bueno por tratarse de actuaciones «no acordes con el origen y sentido actual de este entorno».

Una notificación desfavorable que hará que el proyecto planteado por el Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza no sea posible. Estas actuaciones planteadas buscaban evitar el deterioro del montículo de piedras de la Cruz de Ferro —en mal estado porque hasta arriba del mismo suben motos, quads y todoterrenos— con la pretensión de protegerla y dotarla de unos servicios mínimos, que permitieran reforzar este espacio espiritual con mayor universalidad abierto a todas las religiones.

Para proteger el montículo de piedras, la parte del proyecto que no ha sido autorizada preveía unos pequeños muros de piedra alrededor de la cruz par evitar que los vehículos puedan tener acceso, direccionando al peregrino y ordenando el acceso peatonal a la base de la misma. Por otro lado, a los alrededores de la base se planteaba proteger la cruz con una masa vegetal y con una lámina de agua con diferentes tipos de profundidad donde los peregrinos pudieran refrescarse. Además, pretendía que el acceso a la base de la cruz a través de una pasarela con la mínima presencia pero con tamaño suficiente para generar una circulación de ida y vuelta.

Patrimonio autoriza a medias el proyecto de la Cruz de Ferro