domingo. 26.06.2022
Hidalgo, Palomo, Canal, Manceñido, Alonso y Suárez, durante el encuentro.

Son seis municipios en busca de una autovía, pero es mucho más. La León-Braganza, si se llevara a efecto, se convertiría en una realidad de progreso para muchas comarcas olvidadas. Y para la provincia de León, una vía de salida a la crisis. Entre optimismo y realismo, reivindicación y proyección, ayer en la Casa de León en Madrid se debatió sobre esta vieja aspiración que también implica a todo el Noroeste peninsular y su salida a Europa, y por tanto a todos sus actores económicos y sociales. La Asociación Técnica y de Municipios para la Autovía León-Braganza ofreció de la mano de Martín Manceñido, secretario general y miembro de la Asociación de Amigos de Portugal, y el abogado Graciliano Palomo, todo un abanico de propuestas y visiones de un proyecto que uniría León con Braganza, a través de Santa María del Páramo, La Bañeza, Castrocontrigo y Puebla de Sanabria.

Aún estando de acuerdo en el fondo, lo bueno de este recuperado foro de debate de la Casa de León, presidida ahora por Alfredo Canal, y que, junto a José María Hidalgo, coordinó el encuentro, fue que si Manceñido ofreció una postura en la que las cartas están sobre la mesa para jugarlas, Palomo, más pragmático reveló el no de la Junta, por intereses de otras estrategias, como escollo a salvar en la actualidad.

Porque como contó Martín Manceñido, un proyecto con filosofía similar ya fue presentado en 1927 por el bañezano Nicolás Benavides. Pese a esos precedentes, Palomo fue elocuente: «Desde 2008 no hemos conseguido que la Junta se comprometa a algo. Incluso, el PP autonómico se ha opuesto».

Entre medias, quedan los brindis verbales incluso del expresidente portugués Cavaco Silva, a su paso por León en 2008. O el apoyo de Antonio Silván, consejero de Fomento. Todos están de acuerdo en una autovía de 167 kilómetros, con un coste más que asumible. Pero nadie da el paso.

La plataforma reivindica en Madrid la León - Braganza como salida a la crisis
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