lunes. 28.11.2022
Ceferino Gil visiona uno de los árboles que esta primavera se plantó en el Soto de Boñar. CAMPOS

La Universidad Politécnica de Madrid y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación llevan a cabo un estudio sobre el negrillón en el soto de Boñar. En la primavera pasada de este año 2020 los árboles plantados en el Soto de Boñar fueron olmo ciliado, negrillón y olmo común, aliso común, fresno de montaña y álamo negro o chopo del país. Esta plantación fue posible gracias a la donación de 43 ejemplares de clones resistentes a la grafiosis de olmo común y olmo ciliado donados por la Dirección General de Desarrollo Rural, innovación y política forestal de ministerio de agricultura, pesca y alimentación.

Se eligió Boñar por su tradición ya que hace varios siglos la plaza de Boñar era toda ella una olmeda llena de negrillos. El marqués de la villa mandó quitar todos los árboles para hacer una plaza y dejar solo uno que pasaría a ser el famoso negrillón de Boñar. «Luego Boñar ya tenía fama de olmeda», según señala el teniente de alcalde de la villa, Ceferino Gil.

Todos los árboles han sido tratados para luchar contra la grafiosis y se les está haciendo un seguimiento dado que el ambiente o la climatología a algunos no le viene bien y crecen poco. «Otros van bien y desde que les hemos plantado ya pasan del metro de crecimiento». Se les mide y calibra para ver su progresión. Los que no pasan la prueba son sustituidos por las clases del olmo que sale adelante, según Gil.

Se recuerda en un panel informativo situado junto a esta nueva olmeda que el Ayuntamiento de Boñar ha impulsado la recuperación de este tipo de hábitat con el fin de conservar cultural y ecológicamente las olmedas. Además se informa que el declive de las olmedas se remonta a los últimos 5.000 años, fundamentado en la transformación humana del hábitat. Las zonas en las que crece el olmo son ricas en nutrientes y agua, por lo que fueron las primeras en ser transformadas en pastos y cultivos. Esto unido a la aparición de la grafiosis a finales del siglo XX acabó con estos bosques tan representativos. En los años 50 en Boñar se plantaron ejemplares de chopo autóctono o del país en la zona del Soto.

La politécnica de Madrid y el ministerio estudian el negrillón
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