sábado 27/11/21
                      María Franco, en la panadería que dirige desde hace ocho años en Sahagún. ACACIO DÍAZ
María Franco, en la panadería que dirige desde hace ocho años en Sahagún. ACACIO DÍAZ

Es estudiante de doctorado en la Universidad de Valladolid, licenciada en Biología y la gerente de La tahona de Sahagún. María Franco, de 32 años, es la Mujer Rural 2021 de la Diputación de León, el premio instaurado por la institución provincial para reconocer el papel de las mujeres como las artífices de la supervivencia de los pueblos. Investigadora en el extranjero sobre la conservación de especies vegetales, María regresó a su pueblo natal hace ocho años, debido al fallecimiento repentino de su padre, para hacerse cargo de la empresa familiar.

Relata que fueron años muy duros pero «gracias al apoyo y el trabajo de todos los trabajadores hemos conseguido pasar esos momentos, reinventarnos y seguir luchando, todo por mantener un negocio familiar con una larga tradición detrás». Nada menos que cuatro generaciones.

Su objetivo es dignificar una profesión como la panadería, con las complicaciones y los retos que supone trabajar en el medio rural. «Hay que apostar por la innovación, por recuperar valores tradicionales y dignificar la vida en el medio rural y que la gente empiece a valorar y vea lo bueno de vivir en el campo», asegura María Franco, de la que el jurado del premio valora «ese dar la batalla, esa apuesta por innovar en su tierra y mejorar la vida de su entorno y esta forma de encarnar el futuro que queremos y que buscamos para nuestros pueblos·».

Para ella, el galardón supone dar «un poco de visibilidad» a todos los hombres y mujeres «que apostamos por una forma de vida diferente y que se puede hacer. Porque hay futuro en el medio rural».

«Llevamos luchando muchos años y seguiremos luchando. Es bonito que se reconozca porque nunca se ve todo el trabajo y todo el sacrificio y el esfuerzo que hay detrás de cada pequeña acción que haces», añade María, quien tiene un mensaje para las mujeres rurales. «Me han educado para ser fuerte y para luchar por lo que creo. Ellas también deben creer en sí mismas y que no dejar que nadie eche para atrás sus sueños y sus ilusiones». «Ilusión, ganas y trabajo. Con esto siempre sale algo» finaliza María Franco..

«Hay que apostar por la innovación y por dignificar la vida en el medio rural»