miércoles 26/1/22

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, defendió ayer el modelo autonómico público-privado de extinción de incendios, que está además avalado, ha argumentado, por el Diálogo Social de la Comunidad.

Criticado por el socialista José Luis Vázquez, quien ha afeado al consejero en la sesión plenaria de este martes que el modelo es «injusto, ineficaz e ineficiente», Suárez-Quiñones alegó que cualquier cambio de este modelo debe plantearse en el seno del Diálogo Social.

El consejero explicó además que este modelo autonómico está avalado por los acuerdos anuales del Diálogo Social, en los que la Junta ha destinado 18 millones en los últimos tres años, en los que «se defiende el modelo y el operativo».

«Modelo obsoleto»

Pese a ello, el socialista ha ahondado en sus críticas a un modelo «obsoleto» que «no está adaptado» a las emergencias sobrevenidas que se dan cada vez con más frecuencia, ha explicado, debido al cambio climático, por lo que ha apremiado a la Junta a adaptar las «condiciones penosas» de estos profesionales.

«Unos son funcionarios, otros fijos, otros fijos discontinuos, otros subcontratados», ha explicado el socialista, quien ha lamentado que de los más de 4.000 efectivos que hay, la mayoría están en «precario» con subcontratos que hacen que «huyan del mundo rural como del fuego en cuanto pueden».

Ante estas críticas, Suárez-Quiñones ha defendido un modelo adaptado a las circunstancias de cada situación de alarma estacional, con una dotación de 4.500 personas en «pleno funcionamiento» en época de riesgo.

Por todo ello, el consejero ha explicado que compete al Gobierno Central la creación de una categoría laboral de «bombero forestal» y ha concluido que próximamente se procederá a renovar algunas torretas de vigilancia y se cerrarán otras.

Quiñones defiende el consenso social del operativo de incendios