viernes 7/5/21
Suspensión del juicio oral

Resignación y rabia en las familias de las víctimas de la Vasco ante el retraso

El juicio oral no se retomará al menos hasta final de año, según los cálculos de los abogados
Varios familiares de los mineros fallecidos, la pasada semana a las puertas de los juzgados. RAMIRO

La suspensión del juicio oral por la muerte de seis mineros en el Pozo Emilio del Valle el 28 de octubre de 2013, para realizar de nuevo parte de la instrucción e incluir a Mapfre como responsable civil directa por los seguros contratados al menos por dos de los ingenieros acusados de homicidio por imprudencia grave, deja una sensación de impotencia y rabia entre las familias de las víctimas, y también de los otros ocho mineros que resultaron heridos en el accidente. En cierto modo, de resignación, después de casi ocho años de una tramitación judicial llena de tropiezos, que parece no tener fin.

El hecho de que hayan sido los propios letrados de las acusaciones y el fiscal los que hayan pedido la suspensión del juicio para incluir esta instrucción, que garantiza que las víctimas podrán cobrar la indemnización que se fije, no es consuelo para las familias. «Nos preguntamos qué es lo que se ha hecho hasta ahora, por qué nadie, entre tantos abogados, se había dado cuenta de que las pólizas de estos ingenieros no se habían incluido en la instrucción. Al final, ocho años para esto. Para seguir esperando una solución».

Como hasta ahora, los padres de Manuel Moure son los más beligerantes, al menos de cara a la opinión pública. Manuel repite una y otra vez que ya no puede creer en la justicia, «en ninguna. Nos están tomando el pelo, y los responsables de todo esto siguen sin pisar la cárcel. Ya no hay compañeros mineros y los sindicatos también nos han dado la espalda».

Toñita, su esposa, reconoce que los abogados dicen que este retraso «es por nuestro bien. Tendremos que creerlo, pero también tenemos mucha rabia. Lo que más nos importa es que se haga justicia, y que los responsables vayan a la cárcel. Ahora que por fin había llegado el momento, recibimos otro jarro de agua fría. Son muchos años de sufrimiento».

José Manuel González, el hermano de Orlando, reconoce que el retraso es «otro palo». Y recuerda que hay personas, como María Jesús (la viuda de Juan Carlos Pérez), que ya no están. «Mi madre tiene casi 89 años. Sólo espero el día que todo esto acabe y podamos descansar».

Casi ocho años transcurridos desde que ocurrió el accidente que «han hecho que todo se vaya enfriando. También la relación entre las familias ha ido cambiando, sobre todo en el último año, con la pandemia nos hemos visto menos». Y un sentimiento de apoyo «que seguimos notando en las cuencas que fueron mineras, en Asturias,... pero que en León es ya más frío. Todo ha cambiado y las familias seguimos esperando».

Hasta final de año

Será aún por varios meses. Los abogados, tanto de las acusaciones como de las defensas, calculan que los trámites que este jueves ordenó realizar la jueza del Penal 2 de León, que devolvió el caso al Juzgado de Instrucción 4, no permitirán que la vista oral se fije de nuevo hasta al menos final de año. A pesar de que se ha instado a realizar los trámites con urgencia. La pesada maquinaria judicial de un proceso con este volumen de acusados, letrados, testigos y peritos tampoco se pone en marcha con facilidad, menos en tiempos de pandemia. Para la vista oral que ahora debía estar celebrándose se habían fijado 21 jornadas. «Sólo para cuadrar las agendas de los letrados hay que dar un margen de tres meses», explica una de las abogadas.

Resignación y rabia en las familias de las víctimas de la Vasco ante el retraso
Comentarios