martes 18/1/22
Puestos de ajo y productos de lo más variado, exposiciones de fotos antiguas y una degustación del producto estrella con gran éxito de público protagonizaron la jornada dedicada al ajo.

No se nota la edad en la Feria del Ajo de Santa Marina del Rey. Son ya más de ochocientos años y el éxito sigue acompañando a todas las ediciones, que convierten este mercado en una cita señera en la ribera del Órbigo. Más Más de 20.000 personas se congregaron ayer en las calles de la localidad para disfrutar, no sólo de los puestos de ajo que rodeaban la iglesia, sino también de los productos y enseres que ofertaron los vendedores en todo el entorno.

Numerosos productores de todo el país, con una oferta de 30.000 kilos de ajos, saciaron la curiosidad y los bolsillos de vecinos y visitantes que disfrutaron también de la degustación gratuita de tapas y aperitivos de ajos y vino de la tierra que se ofreció en el expositor del Ayuntamiento, en presencia del alcalde Francisco Javier Álvarez, acompañado de un nutrido grupo de autoridades.

Ya por la tarde, los asistentes pudieron realizar una visita guiada al impresionante reloj de la torre, fechado en el año 1.590 y cuyo guía explicaba su historia y el funcionamiento de antigua maquinaria.

Por la noche se tiraron fuegos artificiales y hoy habrá desfile de carrozas, a partir de las siete de la tarde.

Los ajos premiados

En el celebrado concurso de ristras, cabezas y ajos, hubo más competencia que nunca, ya que fueron 26 los presentados. Los principales premios fueron repartidos entre la ribera del Órbigo y la localidad zamorana de Cuelgamuros, en Zamora.

El mejor ajo blanco recayó en Aurori Fernández, de Villares de Órbigo, el morado fue para Mª Martínez, de Armellada. Por su parte, la ristra más espectacular en su elaboración fue la presentada por José Sutil Pellitero, de Grisuela del Páramo, y la de ajo morado para Jacineto Fernández, de Cuelgamuros. Y esta misma localidad, y una única cultivadora, Pilar Rodríguez, se quedó con los dos premios de mejor cabeza, tanto de ajo blanco como morado.

Las ristras con más solera de la ribera