jueves 19.09.2019

La sequía obliga a los ganaderos a irse de los altos pastos antes de lo previsto

Asaja exige la publicación de las bases y la convocatoria de las subvenciones necesarias

La escasez de pastos debido a la sequía de la primavera y el verano, así como las dificultades para abrevar el ganado al secarse fuentes y arroyos, está obligando a los ganaderos de ovino trashumante a abandonar los pastos altos de montaña antes de lo previsto, regresando de nuevo a los páramos y riberas de la provincia.

Así lo aseguró ayer la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores de León, que explicó que mientras que la permanencia en los puertos de montaña es de unos tres meses entre junio y agosto, este año ya se retrasó el viaje de ida y ahora se adelanta el de vuelta.

Ante esta situación, Asaja urgió a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta que publique la orden de bases y de convocatoria de subvenciones de mínimos destinadas a garantizar el suministro de agua a las explotaciones ganaderas en régimen extensivo de aprovechamiento de pastos, como prometió en la última reunión del Consejo Agrario.

Estas ayudas, apuntó la Asociación, son similares a las publicadas para este mismo fin con motivo de la sequía del año 2017 y consisten en subvencionar estructuras para el abastecimiento de agua tales como balsas de almacenamiento, abrevaderos, conducciones para abastecimiento de los mismos, así como equipos para mejora del abastecimiento de agua al ganado como cisternas móviles o abrevaderos móviles.

La cuantía a percibir por aquellos ganaderos afectados será como máximo del 50 por ciento de la inversión subvencionable, con un importe máximo de la ayuda por beneficiario que no superará los 4.000 euros.

Asimismo, Asaja pidió a la consejería de Agricultura y Ganadería que actúe ya en todas las medidas necesarias para paliar los efectos de la sequía en el campo y que no convierta a los agricultores y ganaderos en víctimas del sistema por la inactividad política propia de estas fechas veraniegas y de un nuevo Gobierno que no termina de coger la velocidad de crucero.

Las medidas que reclamó la asociación, además de la de suministro de agua a las explotaciones ganaderas, son préstamos con intereses subvencionados, un año de carencia en capital e intereses en los préstamos suscritos con motivo de la sequía de 2017, ayudas directas para situaciones especiales que comprometan la continuidad de las explotaciones, el anticipo de las ayudas de la PAC, exención de tasas al sector agroganadero, medidas fiscales vinculadas al IRPF y condonaciones en cuotas a la Seguridad Social.

La sequía obliga a los ganaderos a irse de los altos pastos antes de lo previsto