viernes 22.11.2019
Rescatadas a mano

La sequía obliga a rescatar a 800 truchas y 2.000 carpas en el Eria

La intervención de los medioambientales evita que se queden sin oxígeno en pozas aisladas
Agentes medioambientales en las labores de rescate de truchas y carpas en el Eria. DL
Agentes medioambientales en las labores de rescate de truchas y carpas en el Eria. DL

Los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León han rescatado a cerca de 800 truchas y 2.000 ciprínidos en el río Eria, en el tramo comprendido entre Castrocontrigo y Nogarejas.

Esta peculiar operación de salvamento se llevó a cabo durante cuatro días en los que los cinco trabajadores emplearon la técnica de pesca eléctrica. «A través de un regenerador y un transformador se consigue aplicar corriente eléctrica en el agua. Hay un polo negativo, que suele ser una especie de rejilla, y un polo positivo, que contiene una pértiga. Esta última tiene un interruptor que cuando lo aprieta el operario, cierra el campo eléctrico a baja intensidad.

Eso hace que los peces entren en una especie de narcosis y, en ese momento, se pasan a una cuba con oxígeno mediante una sacadera. Ya posteriormente se les traslada a las zonas altas del río, con más caudal, como Morla de la Valdería o Castrocontrigo», explican.

Las labores también se han llevado a cabo en algunos tramos del río Duerna

La pesca eléctrica es una práctica muy polémica en los profesionales del sector. Unos creen que afecta a los ríos y a los peces mientras que otra parte opina todo lo contrario. Desde la organización de agentes medioambientales se asegura que «los peces no sufren ni se les daña y tampoco se les esteriliza» con esta técnica.

Estado del cauce del Eria, prácticamente seco. DL

Estado del cauce del Eria, prácticamente seco. DL

La sequía, aún más pronunciada este año, «provoca que el agua se caliente, quedando los peces sin oxígeno, en pozas aisladas de 15 o 20 m² a lo sumo, y sirviendo de comida a jabalíes u otros animales», detallan los responsables del dispositivo. Estas acciones de rescate, que también se pueden dar a lo largo del año, suelen ser más frecuentes en la época estival. En el río Duerna, otro de los más afectados, los agentes medioambientales ya han recuperado a las truchas que se han quedado aisladas por el momento.

Los ejemplares rescatados se trasladan a zonas altas del río, como Moral o Castrocontrigo

Las operaciones de este tipo se suelen llevar a cabo en la mayoría de los ríos que no tienen pantano y se deben realizar de forma periódica especialmente en las épocas estivales con escasez de lluvias. El personal de la Asociación Pescaleón, fundada en 2008 con el objetivo de trabajar por y para los ríos, también colabora en estas labores de rescate que buscan la supervivencia de los peces.

La sequía obliga a rescatar a 800 truchas y 2.000 carpas en el Eria