martes 12.11.2019

Los tesoros industriales de León

Los tesoros industriales de León

El patrimonio industrial ha estado condenado al deterioro y al abandono durante décadas, recupera lentamente su antiguo esplendor gracias al turismo, cada vez hay más personas interesadas en conocer los edificios que un día albergaron fábricas. En este sentido la provincia de León es una privilegiada, ya que concentra el 25% del patrimonio histórico industrial del total de la comunidad autónoma, lo que la convierte en la provincia con mayor número de bienes incluidos el dossier inventario elaborado por la Junta de Castilla y León.

 

Este gran número de bienes industriales se debe principalmente a tres factores, en primer lugar la gran extensión territorial facilita que existan una mayor cantidad, por otra parte hay una gran de patrimonio vinculado a la industria agroalimentaria como las harineras o azucareras y por último, León también cuenta con bienes preindustriales —construidos antes de la llegada de la revolución industrial—los cuales también se han incluido en el listado por su características únicas.

 

La normativa vigente se encarga de proteger y conservar este tipo de patrimonio, ya que resulta interesante para promover el turismo, por este motivo desde casi una década se lleva a cabo un inventario en el que se cataloga y planifica las posibles intervenciones y usos futuros, el cual se puede modificar para incluir más elementos industriales.

 

Sin embargo, en opinión de la investigadora de la universidad de León, Paz de Benito, la normativa no garantiza que las intervenciones en los edificios sean acertadas, debido a que «los edificios quedan en manos de agentes públicos y privados que no siempre tienen los mismos intereses». En su estudio El patrimonio industrial en León: marco de gestión, intervenciones de contraste e impacto en el territorio señala que los organismos privados tratan mediante acuerdos con los ayuntamientos conseguir la recalificación del suelo para poder construir viviendas a cambio de transferir la propiedad del edificio histórico a la entidad pública. Esto ha sucedido en el caso de la azucarera Santa Elvira de la capital donde el Ayuntamiento, a través del Plan General de Ordenación urbana (PGOU), recalificó parte el del suelo como urbanizable para que la compañía Ebro, dueña de los terrenos pudiera especular y construir más de 600 viviendas a cambio de la cesión de más de 40.000 metros cuadrados donde actualmente se construye el palacio de congresos de la ciudad.

 

La azucarera Santa Elvira constituye uno de los pocos proyectos en activo de intervención en patrimonio histórico industrial que se han desarrollado en la provincia desde la primera década del siglo XXI, a ella hay que sumarle el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León situado en la localidad de Sabero, la fábrica de Embutidos Araú en San Andrés del Rabanedo la cual se transformó en la sede de la escuela de música y en la oficina de información del peregrino y el gran proyecto del La fábrica de la luz en Ponferrada donde se encuentra el museo nacional de la Energía, situado en las antiguas instalaciones de la antigua central térmica de la Minero Siderúrgica.

 

A pesar de las pocas intervenciones realizadas hasta la fecha de hoy, el patrimonio industrial en la provincia está formado por 1.325 bienes, muebles y paisajes industriales de los 4.887 con los que cuenta toda la comunidad de Castilla y León.

 

BIENES DECLARADOS BIC

 

Solo siete de ellos están protegidos y declarados como Bienes de Interés Cultural, con distintas distinciones, la lista la forman, la fabrica de productos químicos Abello, la herrería de Compludo en Ponferrada, la plaza cerrada y los restos de los altos hornos de Sabero, el conjunto industrial del pozo de Ibarra de la localidad de Pola de Gordón, la cuenca minera de Fabero y dos locomotoras —una english electric 7766 y una mikado 141-f-2346— que se encuentran en la capital.


 

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