miércoles 25/5/22

El futuro para rejuvenecer el campo de Castilla y León pasa por el regadío y las explotaciones ganaderas, siempre que éstas no sean de vacuno de leche, si bien empezar de cero es «casi imposible» si lo que quieres es dedicarte a la agricultura por la falta de tierras.

Esta es la radiografía que hace el secretario de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en la Comunidad, Aurelio González del Río —que además ‘trabaja’ la tierra en San Miguel de la Ribera (Zamora)— para Europa Press y que, pese a las «dificultades» que entraña la labor en los diferentes ámbitos del sector primario, anima a buscar las «potencialidades» de los terrenos de Castilla y León.

González advierte de que lo primero que necesita un joven para incorporarse a la activad agraria es tener claro en que sector «se va a meter» y para atraer emprendedores se necesitan precios «rentables». «Y ahí de momento ya tenemos un problema grave, porque en muchos sectores están trabajando a precio de coste y se está sobreviviendo en base a explotaciones que ya están hechas y amortizadas, pero nuevas incorporaciones en algunos sectores hoy lo tienen muy complicado», explica el líder de UPA.

Otro de los problemas lo representa la escasez de tierras, por lo que poner en marcha una explotación agrícola a partir de cero, «hoy en día», es «imposible». «Lo primero que necesitas es terreno y ese lo tienen ya los agricultores establecidos y lo único que puedes hacer es coger una explotación de alguien que se jubile para coger terrenos», añade.

Uno de los mecanismos ideados por la Administración para solventar este problema son los ‘bancos de tierras’, calificada de «idea peregrina» por parte de Aurelio González ya que, a su juicio, la mayoría de los terrenos disponibles son «poco productivos». «Las tierras son las que son y se están labrando todas, lo que pasa es que cada vez lo hace menos gente. Lo único que se puede hacer es esperar a que alguien te las arriende. El resto que de tierras que hay disponibles son pasto o monte y ahí sí se puede incorporar con ganadería, pero parece que la ganadería molesta a mucha gente», espeta.

Donde sí se puede incorporar un joven «de la nada» o con una pequeña parcela es con una explotación ganadera, pero aquí, lamenta las «trabas» por parte de gente «que no entiende, no sabe, no conoce la realidad del sector y se han inventado una serie de plataformas que están en contra de las macrogranjas y a todo lo llaman macrogranjas».

«Lo que tienen que pensar es que la explotación de las cuatro vacas y los cuatro cerdos de hace 40 años ya no existe, es inviable y de eso ya no vive nadie», aclara para poner un ejemplo «claro». «Para que una explotación de porcino sea rentable necesitas como mínimo 3.000 cebones para poder con los mil primeros pagar las naves que te exige la normativa europea, con los siguientes mil pagar los gastos de alimentación del ganado y con los últimos pagar el resto de gastos y quedarte con un pequeño sueldo», matiza.

Al hilo de este argumento, Aurelio González aboga a apostar por la explotación familiar en ganadería, pero asegura que ésta es la que tiene el tamaño suficiente para que viva una familia de ella.

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