sábado 25.01.2020
Reportaje | a. doMINGO | josé maría hidalgo, omañés del año

Y ahora, a por el castillo

José María Hidalgo Guerrero recibió ayer el título de Omañés del 2010, un reconocimiento del Instituto de Estudios Omañeses a un hijo de la comarca que siempre ha estado en primera fila
Y ahora, a por el castillo

«Que soy tímido, lo sabéis; que me rebasa el nombramiento os lo digo yo, pero si hay algo que me llena de orgullo es mi condición de omañés de Riello», manifestaba ayer José María Hidalgo Guerrero tras recibir la distinción del Instituto de Estudios Omañeses (IEO), título que le llega, según comentan por la comarca por la fama que, pese a su timidez, se ha ganado de infante batallador 'le va en los apellidos', obrando «según me ha dictado mi conciencia», por el bien de Omaña.

Hidalgo explicaba ayer a este periódico que trabajar por su tierra «no me ha costado ningún trabajo» y mostraba su agradecimiento porque «otros han visto en mí cosas que no veo, aparte de la satisfacción por el deber cumplido en la defensa de nuestras comarcas y de nuestra provincia».

El Omañés del 2010 reivindica ahora la conservación del el Castillo de Benar, fortaleza que nombra a la localidad en la que se desarrolló el acto. «Si no se puede hacer una restauración, al menos que se consoliden las ruinas para que no se continúe cayendo», exigía Hidalgo, que criticaba que los políticos se hayan desentendido del monumento: «Salvo un grupo de personas y el IEO, nadie ha hecho nada» por la construcción defensiva,

El homenajeado también solicitó, en declaraciones a la prensa, «la unión de los ayuntamientos omañeses para sacar adelante la reserva de la biosfera, único patrimonio que nos queda y que deberíamos defender con todas sus consecuencias. Las reservas que reconoce la Unesco se pueden contar con los dedos y nos encontramos con una zona amparada por la Red Natura en la que los parques eólicos se están cargando este patrimonio».

Distinguido por su oposición al pantano de Omaña, Hidalgo pide a la sociedad leonesa que exija a sus políticos, «que son los primeros que deben defender sus intereses y, en lugar de ésto, la atacan».

Y ahora, a por el castillo