martes. 31.01.2023
Imagen del actor Ruppert Everet, protagonista de la película
El actor y director Oliver Parker parece que está empeñado en conseguir una especie de título acreditativo adaptando piezas teatrales de Oscar Wilde. Hay que recordar que su penúltima película fue precisamente Un marido ideal , en la que participaba de nuevo Rupert Everett, un intérprete casi predestinado a dar vida a los personajes imaginados por el escritor irlandés. Lo cierto es que la compenetración entre guión, director y reparto ha vuelto a dar como resultado una excelente traducción en imágenes de una deliciosa historia de enredo que, con más de cien años a sus espaldas, sigue manteniendo intacta su frescura. La mayor virtud de esta nueva puesta en escena, más allá de la innegable idoneidad de los actores escogidos, es su carácter -paradójicamente- poco teatral. Con gran acierto, Parker ha unido a la brillantez del texto ciertos gags puramente visuales, y además ha manejado los vericuetos de la trama con un envidiable sentido del ritmo. Por lo demás, con un elenco de esta categoría se cuenta por anticipado con unas ajustadas interpretaciones -el cuarteto protagonista es sencillamente perfecto- que, por fortuna, se alejan de todo encorsetamiento. E inevitable como el té de las cinco es, asimismo, disfrutar de una intachable ambientación artística en una producción de estas características, sobre todo cuando se trabaja con el equipo habitual de James Ivory. Lástima que no podamos disfrutar de la versión original, ya que el doblaje nos priva de algunos de los ingeniosos juegos de palabras con los que acostumbra a sorprender un mago de idioma como Wilde, empezando por el mismo título de la obra: La importancia de llamarse Ernesto pero también «la importancia de ser formal». LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO. UK. Director: Oliver Parker. Actores: Ruper Everet, Colin Firth.

Puro Wilde
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