martes 22.10.2019
Revista

'Un arreglo' en lo más íntimo

La moda de la depilación total ha sacado a relucir algunas diferencias en el cuerpo de los cánones de belleza actuales, lo que mueve a decenas de mujeres cada año, sólo en León, a acudir a clínicas de estética, que han sumado a su catálogo habitual las actuaciones por debajo del ombligo
Un quirófano realiza una operación de cirugía estética
Un quirófano realiza una operación de cirugía estética

Toda una industria ha crecido en los últimos años en torno a lo más íntimo. Técnicas de toda especie han florecido en las clínicas de estética, entre las que, que por pudor no sea, personas de toda condición se acercan para operarse en esas zonas donde quiere que el sol siga brillando. Y, de hecho, ni la publicidad o la pornografía parecen ser la causa principal que mueve a las pacientes a las clínicas de estética —lo confirma Óscar Díez, afincado en León desde 1993—, ya que la razón es mucho más ‘de andar por casa’: verse bien con una misma. «Es una cosa particular, según me refieren a mí, en la mayoría de los casos ni siquiera es una cosa que venga a instancias de la pareja, simplemente mirarse al espejo y sentirse a gusto», comenta Óscar.

 

Ese el caso de más de la mitad de las personas que acuden a estos tratamientos: la estética. Pero, ¿qué tratamientos son lo más habituales?

 

«Lo que más viene es gente que busca una labioplasia de los labios menores», es decir, realizar un pequeño recorte de la protección principal de la vagina cuando esta es molesta, «a veces lo es incluso con la ropa interior», tal y como le refieren los propios pacientes a Óscar.

 

Del mismo modo, en términos de belleza, a veces la grasa acumulada en el monte de Venus se hace incómoda cuando se ha puesto de moda la ropa ajustada, incluso la deportiva, algo que también tiene solución en estas clínicas.

 

Sin embargo, no solo las intervenciones se hacen para mejorar ‘la armonía’ entre los muslos.

 

En muchos casos, las pacientes se acercan a las clínicas para solucionar problemas que se han ido originando según avanza la edad. Con el paso de los años, la laxitud de la piel que se va desarrollando también llega a los muslos: la eliminación de piel ‘sobrante’ es, de hecho, de los más pedido en una ciudad como León.

 

Más allá de la mayor o menor estética visual, la laxitud provoca que aparezcan problemas como la incontinencia urinaria o de unos labios demasiado grandes, que también se pueden solucionar con unas intervenciones bastante poco complejas.

   

CUANDO LA MODA SÍ AYUDA

 

Gracias a la ‘tendencia’ de la labioplasia —sólo en la clínica de Óscar Díez Luna llegan a las cuarenta intervenciones en un año— muchas mujeres se han animado también a dejar de ocultar los problemas e incomodidades que sobrellevaban.

 

Por ejemplo, las incontinencias urinarias es de los ‘achaques’ que más se sufren. Pues bien, las técnicas actuales permiten remediar el problema en unas sesiones de láser.

 

Otra de las intervenciones más habituales, derivadas de la necesidad, es la aplicación de dióxido de carbono fraccionado, que ya se venía aplicando para la cara. «Lo que hace el CO2 es estimular las células de colágeno de la piel, con lo cual el tejido se encoge», explica Óscar, médico de formación.

 

Estas labores se realizan cuando, por ejemplo, la apertura de los labios mayores es demasiado amplia y se busca tanto evitar las pérdidas de orina como recuperar unas relaciones sexuales sin dolor ni molestias.

 

Especialmente una mujer que haya tenido varios partos es más proclive a padecer un problema de este tipo, ya que con cada uno de ellos la zona puede deformarse ligeramente y empeorar la calidad de vida de la madre.

 

Estos procesos no requieren de ingreso hospitalario ni casi de postoperatorio, por lo que las molestias tras la intervención, como a la hora de ir al baño o de caminar largo tiempo, afectan muy pocos días a las pacientes.

 

EL COLOR SÍ IMPORTA

 

Otra de las causas por las que más se acude a un esteticista es por una pigmentación que puede parecer excesiva alrededor de los órganos sexuales. Con los años, el color de la piel en las partes más íntimas se oscurece. Y esto no tiene nada de raro, ya que progresivamente aumenta la irrigación bajo la piel, más aún con las que de por sí son oscuras.

 

Pero la normalidad se rompe cuando el espejo y la visión de una misma con cuadran, y como quien se arregla la nariz, hay formas de despigmentar ligeramente el abdomen bajo.

 

«No es lo más simple del mundo pero tampoco lo más complicado», señala Óscar Díez, quien también menciona que «aparte de la aplicación de láser en varias sesiones debemos apoyar con una crema en la zona».

   

LA TECNOLOGÍA

 

Desde la criocirugía, la misma que utilizaría un dermatólogo para eliminar una verruga, hasta el láser tradicional o el dióxido de carbono fraccionado, son mucho más precisas y seguras que un bisturí al uso. Pero también se utilizan las inyecciones de ácido hialurónico, habitual en las cremas cosméticas, sirve para recuperar la turgencia perdida o retirar el exceso de piel en esa parte del cuerpo.

 

EL HOMBRE NO SE ANIMA

 

Pese al avance del llamado «rejuvenecimiento vaginal» o las despigmentación, que el varón se haya animado a sumarse a la depilación en los últimos años no le ha animado a subirse a este carro quirúrgico.

 

«En realidad, salvo el blanqueamiento de la piel, las técnicas que nos permitirían actuar en el hombre no tienen tanta efectividad», lamenta Óscar Díez. Con todo, lo que podría ser «el negocio del siglo» aún es muy minoritario: «la centésima parte de las veces» acuden frente a una mujer, en palabras del médico.

 

En definitiva, este siglo ‘cibernético’ plagado por la influencia de la publicidad, de la pornografía, de la casi obligación por mantenerse eternamente joven, ha puesto delante del espejo las diferencias del cuerpo con los cánones de belleza más mediáticos, y a más de una y uno le han llevado al camino del quirófano.

'Un arreglo' en lo más íntimo
Comentarios