domingo 26.01.2020

Bobath, el paciente como centro y la ciencia como base

El concepto Bobath comenzó en Londres en los años 50, y ha evolucionado con los avances en neurociencia, de modo que está siempre sujeto a cambios. La base de este concepto es la neuroplasticidad o capacidad que tiene el cerebro de cambiar y aprender nueva información.

«Esta capacidad la aprovechamos para crear nuevas vías de conexión tras una lesión cerebral», explica Carmen Rodríguez. El concepto Bobath «mira a la persona con daño cerebral de manera holística», precisa.

El objetivo es recuperar funciones como el control postural, la marcha, mover el brazo o mano afectados para que las personas puedan conseguir la mayor independencia posible en todas las actividades de la vida diaria

(AVD) como vestirse, ducharse, comer… En el nuevo centro cuentan para ello con una cocina adaptada a fin de que personas que tienen que moverse en silla de ruedas adquieran el máximo de autonomía.

También incorporan la realidad virtual como experiencias estimulantes para personas con escasa movilidad, como paseos virtuales por el Museo del Prado o Parques Naturales.

«Cada paciente neurológico es un mundo, lo interesante es cómo lo abordamos con este tipo de terapias», explica. Se tienen en cuenta las circunstancias del paciente y de la familia y su entorno. La neurofisiología y neurociencia, el control y aprendizaje motor, la plasticidad neural y muscular y la biomecánica, marcan la pauta junto a la experiencia clínica de los expertos. Mary Lynch-Ellerington, tutora senior de terapia Bobath, acaba de ofrecer un curso en su nueva clínica Neuro Redacer de León para introducir los últimos avances.

Bobath, el paciente como centro y la ciencia como base
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