martes. 31.01.2023

Un aliado en la vida y después de la muerte

La Universidad de Granada presenta una Inteligencia Artificial para predecir la evolución de un paciente en UCI

La inteligencia artificial (IA), que a veces se presenta como «magia» para encarar ecuaciones imposibles, se ha convertido en aliado en la vida y tras la muerte y sirve para predecir la evolución de un paciente en UCI y aconsejar acciones, pero también para dar nombre a los fallecidos que no lo tienen.

La Universidad de Granada lidera desde hace más de dos décadas la aplicación de la inteligencia artificial a estas dos caras de la misma moneda y pone a disposición de la vida y la muerte la mezcla de tecnología, software y ecuaciones que ayudan a los médicos, los de UCI y los forenses, a hacer su trabajo.

El catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la UGR Óscar Cordón García, y el profesor titular de la misma área y profesor asociado de la escuela de Medicina en la Universidad de Washington, Igor Zwir, comparten trabajo para llevar la IA a un uso social.

En una entrevista conjunta, Cordón y Zwir analizan la aplicación de la IA como soporte en la medicina y su potencial para agilizar la toma de decisiones críticas y universalizar derechos.

«Se trata de atender a los vivos y velar por el derecho a la identidad de los que no lo están», resumen estos dos expertos que comparten trabajo en el Instituto Andaluz Interuniversitario en Data Science and Computational Intelligence (Instituto DaSCI), con sede en Granada, ciudad que aspira a acoger la Agencia Estatal de Supervisión de la Inteligencia Artificial.

«La UCI es una especie de caja negra donde una persona entra y sale, o bien vivo o muerto, tiene las dos posibilidades. Pero no se sabe muy bien qué pasa en esa caja negra», apunta Zwir, que aplica la IA para reducir el índice de mortalidad en estos espacios.

Zwir trabaja medio curso en la Universidad de Granada y el otro en San Luis (Estados Unidos) para que la IA sea aliado de los médicos gracias a una mezcla de telemedicina y algoritmos que son capaces de alertar sobre el estado de un paciente y explicar al personal sanitario qué sería mejor hacer, cómo y cuándo.

«Es como la Fórmula 1, todo ocurre muy, muy rápido. Nuestra función es ayudar un poco a que esa información que pasa muy rápido y en tiempo real sea útil para los médicos, para tomar decisiones a tiempo», explica.

Pero como la IA no es magia, esa ayuda que ofrecen a los médicos tiene que explicarse con argumentos que aclaren una propuesta que es el resultado de procesar grandes cantidades de datos: «Se trata de que no solo el modelo te dé una recomendación, sino que sea capaz de explicarla», añade Cordón.

Un aliado en la vida y después de la muerte
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