miércoles 20.11.2019
Solidaridad

El bombero que retratará Bolivia

La pasión de Luis Canal llega al altiplano. Bombero de profesión y fotógrafo por afición, este leonés participa en una misión en la ciudad de El Alto, Bolivia, para impartir un curso de técnicas básicas dentro de un proyecto de cooperación de la oenegé SED
Luis Canal con Mar Cordero y Tamara Cabezas en el despacho del colegio Mariastas San José de la oenegé Sed. JESÚS F. SALVADORES
Luis Canal con Mar Cordero y Tamara Cabezas en el despacho del colegio Mariastas San José de la oenegé Sed. JESÚS F. SALVADORES

Luis Canal se ha acostumbrado a retratar los dramas cotidianos a los que asiste como bombero. Con el corazón siempre en la mano, se aventura en los rincones y tradiciones de la provincia y siempre está dispuesto a echar una mano, tanto si se trata de montar un video sorpresa para una amiga que cumple 50 años como si el paisaje leonés o la intensa actividad cultural de la provincia le invitan a captar el momento.

Había una cosa que Luis Canal deseaba que llegara a su vida. Se había quedado prendo de las miradas «transparentes y directas» de los niños y niñas con los que tantas veces había visto retratada a Tamara Cabezas, coordinadora de la ongd SED de León. «Si algún día puedo ofrecer algo, me gustaría ir contigo», le había dicho.

Y llegó el día. El pasado domingo emprendieron el viaje a Bolivia, con destino a El Alto, una ciudad del departamento de La Paz que roza los 4.000 metros de altitud y donde SED desarrolla un proyecto de huertas urbanas para el autoconsumo y la convivencia con el apoyo económico —165.000 euros— de la ayuda a cooperación de la Junta de Castilla y León. El proyecto tiene un coste total de 225.000 euros que comparten SED y la Fundación Comunidad y Axión de Bolivia.

Tamara Cabezas, trabajadora social, que dedica sus vacaciones a conocer proyectos de cooperación y que este año tenía ir previsto a Nicaragua —a conocer una cooperativa de comercio justo de mujeres que producen café— cambió sus planes para acompañar a Luis a realizar el proyecto de formación y sensibilización. Completa la expedición Mar Cordero, orientadora laboral, que también pertenece a SED y «me pareció necesario conocer las realidades de otra parte del mundo y aprender».

Las mujeres son el centro del proyecto y las propietarias de las huertas para asegurar la soberanía alimentaria de sus familias. «Se trata de empoderarlas, dándoles el terreno para cultivar y también talleres para fomentar la autoestima, la convivencia y la formación».

Y es que sobre la mujer recae la de ser cabeza de hogar y familia. La experiencia es que con el tiempo los esposos también se involucran, «activando la titularidad de responsabilidad de la pareja», precisa. «Es fundamental la participación de esposos e hijos de las mujeres involucradas, pues la equidad de género no se mide sólo por la presencia de un sexo determinado, sino por el respaldo y apoyo real del sexo opuesto y, especialmente, por la forma maternal de entender, comprender y vivir», añade.

El Alto es una ciudad nueva que ha crecido por encima de La Paz como consecuencia de la emigración de las zonas rurales hacia la capital. Con más de 900.000 habitantes, ya supera en población a La Paz. El proyecto de huertos se desarrolla en los distritos 7 (con 118 zonas o barrios) y 8 (193 barrios) que cuentan con 166.000, lo que equivale a León capital y su alfoz.

La Fundación Comunidad y Axón es la organización local encargada de desarrollar el proyecto que hace unos años recibió una pequeña aportación de 4.000 euros del Ayuntamiento de León. «Las huertas urbanas para el autoconsumo y la convivencia son la estrategia fundamental y el espacio necesario para que mujeres y estudiantes, que hoy tienen vulnerado el derecho a laalimentación, inicien un proceso de ejercicio de su derecho a la alimentación por medio de la gestión integral de producción orgánica de hortalizas, preparación y consumo de alimentos; gestión que, además, genera convivencia», señala SED.

Se trata de huertos ecológicos en un medio urbano. La primera medida ha sido la capacitación técnica en horticultura y formación en ecología de las personas mediante «una ética del cuidado de la vida». La segunda medida es el desarrollo del ejercicio del derecho a la alimentación, que, como nutriente de cuerpo y espíritu, facilita el acceso a otros derechos (equidad de género, salud, educación, nivel de vida adecuado, medios de subsistencia, cuidado del medio ambiente).

Otro objetivo es umentar la inclusión social y política de mujeres y estudiantes ejerciendo su derecho a coeducar y generar pensamiento, acciones públicas, investigación y participación.

SED señala que el trabajo que realiza en Bolivia está directamente vinculado con su estrategia de Plan País que marca como prioridades: lucha contra la pobreza, educación, fortalecimiento del tejido social y empoderamiento de las mujeres.

Bolivia con A de mujeres es el retrato que sueña con hacer Luis Canal en esta su primera experiencia con la cooperación internacional. El taller que les lleva consta de unas sencillas técnicas que más que pretende dotar a estas comunidades de capacidades para dar a conocer lo que hacen.

Con el material que traigan de estas dos semanas de convivencia se realizará una exposición que rotará por tres provincias de la Comunidad, además de León. Aprovechando su estancia en El Alto, ‘bajarán’ a La Paz —a 3.400 metros de altitud— a hablar con las Cholitas Escaladoras e intentar que el documental de la productora navarra Arena, que se estrena en diciembre en Bilbao sobre sus hazañas en los picos más altos de Sudamérica con pollera (falda típica aymara) y sombrero se pueda ver en León.

Desde León sólo cabe desear a esta expedición que el soroche —mal de altura— sea clemente y aunque con la lentitud que exige la altitud cumplan la meta.

El bombero que retratará Bolivia