martes 18/1/22

La Iglesia española no tiene intención de crear una comisión independiente para investigar los abusos sexuales a menores cometidos por eclesiásticos, como han hecho otros países como Francia o Portugal, sino dejar que sean las propias diócesis las que, cada una por su cuenta, realicen las pesquisas sobre cada caso después de recibir las denuncias. «Nos parece más cercano y humano», explicó ayer en Roma el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Junto al resto de obispos de las provincias eclesiásticas de Barcelona, Tarragona y Valencia, Omella participó en un encuentro con el papa Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano enmarcado en la visita ‘ad limina’ que realizó esta semana un segundo grupo de prelados españoles. La conversación con el Pontífice se prolongó durante alrededor de dos horas y media. «Ante el tema de los abusos todos sentimos un gran dolor y un deseo de cercanía con las víctimas. Se ha establecido una comisión en cada diócesis para recoger las denuncias, acompañar a las personas que han sufrido esas heridas y evitar que en el futuro esto pueda volver a suceder», dijo el ‘número uno’ del episcopado español. A la Santa Sede «le parece bien que cada diócesis tenga su comisión», aseguró Omella, que llegó a esta conclusión tras los encuentros mantenidos estos últimos días en los distintos ‘ministerios’ del Vaticano, entre ellos la Congregación para la Doctrina de la Fe, el dicasterio de la Curia romana que se encarga de afrontar la lacra de los abusos. | d.m.

El cardenal Omella dice que es «más humano» que las diócesis estudien las denuncias de...
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