viernes 27/5/22
                      Equipo de profesionales y voluntariado de Activos y Felices con Carlos y Yordana. RAMIRO
Equipo de profesionales y voluntariado de Activos y Felices con Carlos y Yordana. RAMIRO

La asociación Activos y Felices impulsa el programa Proyectos de vida para personas con discapacidad con el fin de potenciar sus capacidades con la intervención de profesionales de diversos perfiles, unos voluntarios y otros contratados. El proyecto de vida incluye un periodo de dinámica mental basado en el Método Mind Moves, que sirve como guía para ese objetivo.

Carlos ya está jubilado y tras realizar su proyecto de vida se ha quedado como voluntario como experto en diseño y redes sociales. Yordana está en la fase de formación y es candidata a un puesto de trabajo. Sus estudios de ADE la convierten en una persona ideal para redactar proyectos europeos en los que se incluye una partida para su contratación. Para ello la asociación cuenta con el asesoramiento de un abogado experto en proyectos europeos que aconseja y valora económicamente los proyectos y se encarga de su tramitación.

«Me hicieron un proyecto de vida y me formaron en redes sociales porque vieron que tenía habilidades», comenta Carlos Gaceo, que dona dos horas de su tiempo, los martes y los jueves, para actualizar las cuentas de dos asociaciones. «Sabía algo de informática y me gusta arreglar los ordenadores», explica.

Carlos tuvo que hacer un curso de lenguaje inclusivo para realizar los carteles y post de actividades con arreglo a los valores de la asociación. «Me siento útil y se me pasa el tiempo volando», comenta Carlos. Es el resultado de tres años de trabajo en la asociación Activos y Felices.

Ahora sorprende que en una mañana haga cuatro carteles. Pero no se trata de números, sino de que, al fin, Carlos ha encontrado su sitio. «Hemos hecho un recorrido muy largo para llegar hasta aquí, con la intervención de cinco profesionales», comenta Belén Aren, presidenta de Activos y Felices.

En el AMA (Albergue Municipal de Asociaciones) del CHF comparte el despacho y el tiempo de voluntariado con Yordana de Castro Reyero, que con un programa de la Once instalado en su ordenador puede escribir y viajar por internet.

Yordana se acaba de incorporar en febrero a Activos y Felices y está en la fase de desarrollo de su proyecto de vida para buscar una oportunidad laboral. Es graduada en Administración y Dirección de Empresas y presta apoyo en dos proyectos europeos para mujeres rurales mayores. El objetivo es que pueda incorporarse a uno de estos proyectos si sale adelante como empleada. Para todo ello cuenta con el apoyo de Denisse Guerrero Olaya, psicóloga y tutora en su proyecto de vida en todo momento. Es su guía. Llegó a la asociación atraída por su proyecto con las personas con alta sensibilidad y se ha quedado como voluntaria para apoyar a personas como Yordana y dar apoyo psicológico a personas en exclusión que no pueden pagarse un psicólogo privado, otro servicio que presta la asociación Activos y Felices.

Yordana perdió la vista en 2010, debido al síndrome de Wolfram, una enfermedad de origen genético que suele concurrir con la diabetes mellitus y produce atrofia óptica, debido a la degeneración del nervio óptico.

Para entonces ya había terminado su carrera en ADE y en 2011 entró a trabajar con un contrato temporal por discapacidad en el Consejo Comarcal del Bierzo como administrativa a través de Cocemfe. No le renovaron y desde entonces no ha tenido más oportunidades laborales. Si en el caso de Carlos fueron cinco profesionales los que intervinieron para detectar sus capacidades y potenciarlas, con Yordana suman seis.

Carlos y Yordana cuentan con el apoyo y formación en gestión emocional y resolución de conflictos con una coach, función que desempeña Belén Aren como experta. Después de Semana Santa comienzan clases de Mindfullness.

Yordana continúa a su vez con los estudios de Psicología que realiza en la Uned. La asociación Activos y Felices nació «con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con riesgo de exclusión social», recuerda su fundadora, Belén Aren. Las personas mayores, la alta sensibilidad y las personas con discapacidad intelectual están entre sus prioridades.

Carlos y Yordana, que son vecinos aunque no lo sabían hasta encontrarse en la asociación, comparten el trayecto desde casa al CHF los dos días que acuden a Activos y felices, aunque Yordana cuenta también con una persona de apoyo de Cocemfe y su bastón. Yordana está en lista de espera para conseguir un perro guía que le facilite la movilidad y autonomía, aunque sabe que va para largo.

Paso a paso van en Activos y Felices con los proyectos de vida que cambian el rumbo de personas por caminos inesperados. Belén Aren recuerda que Lady Isabel dio sus primeros pasos en esta asociación antes de saltar a la pasarela con sus colecciones coloristas, con el apoyo de Laura Lorenzo y Didesant.

«Nuestros recursos son limitados, pero nuestras ganas de aprovecharlos al máximo sí que son ilimitadas», es uno de sus lemas. La atención a las personas es el eje vertebrador de la actividad. Con los proyectos se firma una especie de contrato entre la entidad y la persona que lo protagoniza en el que se establecen los compromisos mutuos para sacarlo adelante.

Las personas mayores de 55 años, además de las personas con discapacidad intelectual y/o psíquica y las personas con alta sensibilidad (PAS), están en el centro de las actividades de esta asociación en la que el voluntariado y las personas socias son los pilares.

«Todas las personas merecen vivir una vida plena», insiste Belén Aren. Las herramientas son variadas, dependen de cada persona y del momento de la vida en el que se encuentre. La fusión entre profesionales y tecnología es otro de los modos de trabajo en Activos y Felices.

Carlos y Yordana, dos proyectos de vida sin barreras
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