lunes 01.06.2020
Stem Talent Girl

Científicas e ingenieras cazan talento femenino en las aulas

Veinticinco científicas leonesas tutelan a treinta niñas en el proyecto Stem Talent Girl al que se suma por primera vez León. Las empresas se lanzan a captar talento en las escuelas ante la falta de vocaciones para desarrollar la cuarta generación industrial. El objetivo es sumar un 80% de matriculaciones científicas entre las alumnas..
Científicas e ingenieras cazan talento femenino en las aulas

Ingenieras informáticas, de minas, agrónomas, telecomunicaciones, mecánicas, biólogas, veterinarias, químicas y matemáticas de León se alían por primera vez para buscar en las escuelas talento femenino que impulse la cuarta revolución industrial.

Veinticinco mujeres profesionales en ciencia e ingeniería de la Universidad de León y las empresas tecnológicas de la provincia se suman al proyecto Stem Talent Girl que se pone en marcha por primera vez en León para tutelar, inspirar y emponderar a treinta niñas con talento, las primeras elegidas de las noventa candidatas a participar en el proyecto, mentes brillantes que no pueden perderse por el camino por falta de motivación.

Stem es un acrónimo anglosajón para referirse a estudios de Science, Technology, Engineering and Mathematics (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Talento que las empresas tecnológicas no están dispuestas a perder ante la caída de vocaciones, tanto femeninas como masculinas, pero especialmente preocupante en las mujeres. «Las mujeres se están quedando fuera de esta carrera hacia la cuarta revolución industrial», explica la coordinadora de proyecto en España, la leonesa Henar Rebollo Vega.

El proyecto Stem Talent Girl es una iniciativa de la Fundación Asti, empresa del sector de la robótica, respaldado por las empresas e impulsado en la Comunidad por la Junta de Castilla y León. «Tenemos un problema para captar talento femenino y queremos indagar qué es lo que está pasando y despertar estas vocaciones».

Los primeros talleres de Stem Talent Girl en la Universidad de León que han comenzado esta semana. DL

Muchas de las científicas e ingenieras que participan en este proyecto, que acaba de empezar en León con los primeros talleres y tutelajes, están involucradas también en el programa organizado por la Universidad de León para conmemorar el Día de la Ciencia de la Mujer y la Niña, con conferencias en los colegios de la provincia. El sector científico y tecnológico se vuelca también con talleres y conferencias por toda España a través de charlas, cursos, exposiciones y obras de teatro para visibilizar el trabajo de las investigadoras y fomentar las vocaciones científicas entre las niñas

La coordinadora de Stem Talent en León, Núria Robles, mánager de Fab Lab León, destaca que cada vez hay menos mujeres con perfiles científicos y tecnológicos en las empresas del ámbito Stem. «Ha bajado y las empresas no tienen personal técnico para cubrir esos puestos, tanto de hombres como de mujeres, pero con las mujeres se agrava mucho más. Con esta iniciativa queremos incorporar a la ciencia al 50% de la población». El objetivo es sumar un 80% de matriculaciones entre las alumnas tuteladas.

Pero ¿por qué las mujeres evitan estudiar carreras de ciencias e ingenierías?. No hay solo una causa, según las expertas consultadas para este reportaje. «Existe muy poco reconocimiento para las mujeres en las empresas, existe poca flexibilidad a la hora de compatibilizar la vida laborar y la maternidad y se inculca a las niñas que hay carreras que son más populares, más fáciles, y eso no es cierto», asegura Núria Robles.

Una de las charlas con las niñas en la Universidad de León. DL

El programa se fija en las niñas de 3º de ESO, justo en el año académico en el que el alumnado tiene que elegir un camino curricular. «Si las niñas no tienen referentes ni conocimientos de lo que son las carreras de ciencias elegirán otras opciones. Ante esta situación tenemos dos opciones. O nos quedamos sin hacer nada o vamos a buscar el talento a las escuelas y las acompañamos hasta que entran en la universidad», asegura Henar Rebollo.

Las barreras que tienen que superar las mujeres para alcanzar los mismos puestos y desarrollo profesional que sus compañeros son una parte importante para el abandono.

«Lo de la concienciación es horrible», explica Gracia Merino, profesora de Fisiología Animal en la Universidad de León y tutora de una niña de Valladolid. «Mi hija tiene ahora 12 años y puedo asegurar que los primeros cuatro años desde su nacimiento fueron los peores de mi vida. Tenía 33 años, estaba en pleno desarrollo profesional y criaba a un bebé. Era tal sobrecarga que siempre estaba cansada, tenía la sensación de que no llegaba nunca a ninguna parte, cogía muchos catarros. Fue horrible. Siempre quise tener dos hijos, pero decidí no tener más y es algo que me pesa».

Raquel Alonso es profesora titular de Botánica en el departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental y vicerrectora de la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad de León. «A la investigadora Margarita Marqués, de genética animal, y a mí nos han asignado a siete niñas de León que recibiremos por primera vez al próximo viernes. Aunque yo tenía muy claro que quería dedicarme a esto, me parece muy interesante colaborar para contribuir a abrir los ojos a las niñas». Alonso coincide en que la maternidad «supone un parón en la carrera investigadora de las mujeres y luego cuesta mucho trabajo volver a coger el ritmo después de tres o cuatro años de parón».

María Ángeles Castro, profesora de Ciencias de Materiales e investigadora de caracterización de materiales, tenía clara su vocación desde pequeña. «Tenemos que enseñar a las niñas lo que hacemos en la Universidad de León. Yo hice Químicas pero no sabría explicar por qué hay menos mujeres que hombres en las aulas de la Universidad porque se supone que ahora hay más conocimiento». Castro aún no conoce a su pupila. «Me la asignarán en los próximos días».

Un grupo de científicas e investigadoras leonesas se fotografían en la Universidad de León. MARCIANO PÉREZ

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