sábado. 01.10.2022
Voluntariado

Comida compartida frente a la soledad

El programa ‘Hoy comemos juntos’ del Ayuntamiento de Madrid está dirigido a personas mayores de 80 años
Una comida festiva en un pueblo de León en la que se reunieron personas mayores. CAMPOS

Todos los miércoles, a la una de la tarde, Emilio y Crescen llaman al telefonillo de la casa de Julia, una mujer de 89 años que un día a la semana come con estos voluntarios del Ayuntamiento de Madrid que palían su soledad y consiguen que durante unas horas «por lo menos pueda hablar con alguien».

Hay cierto ritual —siempre llegan a la una, charlan un rato con Julia, calientan la comida, sacan el mantel, se sientan a la mesa, friegan los cacharros y comparten sobremesa antes de irse a las dos y media— y también cierta improvisación.

A veces comen directamente de las «típicas bandejas de microondas» para ahorrarse manchar la vajilla, y otras comparten raciones, unidos los tres comensales por un escaso apetito.

Pero siempre el objetivo es el mismo: hacer compañía a Julia alrededor de la mesa un día a la semana. Y la sensación, cuando abandonan la casa, también es una constante miércoles tras miércoles.

«Siempre nos da un poco de penita cuando nos vamos. Siempre nos dice ‘ay, ¿ya hasta el próximo miércoles no volvéis?’. Se te cae el alma a los pies», cuenta a Efe Emilio Entero, uno de los Voluntarios por Madrid que forma parte del programa ‘Hoy comemos juntos’, puesto en marcha en 2017.

Está dirigido a personas mayores de más de 80 años que viven solas, con escasa red de apoyo sociofamiliar y que se benefician del servicio de comida a domicilio del Ayuntamiento de Madrid.

Alrededor de la mesa

El voluntariado acompaña a las personas mayores para que durante unas horas hablen con alguien

Julia, una «señora encantadora y con buen sentido del humor», asegura que tiene tres hijos, pero por lo que cuenta «está bastante sola», agrega Emilio. La televisión es su eterna compañera, apenas sale de casa, y tiene «un par de vecinas que le echan un ojo» porque «está un poco desorientada».

Desde diciembre, Emilio y Crescen le hacen compañía los miércoles. Siempre van ellos dos porque la idea es «generar confianza», aunque también hay otros voluntarios llamados «golondrinas» que cubren a los compañeros si no pueden ir en caso de necesidad. Emilio, empresario de 53 años, llegó al programa «brujuleando» por internet, donde se sumergió en busca de voluntariado relacionado con personas mayores, a su juicio, las «más desvalidas» y «grandes abandonadas» de la sociedad.

«Ya llegaré yo (a esa edad) y en algún momento espero poder tirar de estas cosas. Es muy agradable que alguien te venga a ver», argumenta Emilio, a quien se le queda «corto» el proyecto al ser un día semanal y que cree que «la gente en Madrid se volcaría en él» de ser más conocido.

Fuentes municipales indican a Efe que el número de ancianos que participan en ‘Hoy comemos juntos’ es «variable» porque «hay gente que va entrando y saliendo». En la actualidad, tan sólo hay cinco mayores participantes.

Alegan que una de las razones por las que hay tan pocos beneficiarios del programa es que «los mayores son muy reacios a meter otra persona en su casa para comer juntos», pero una vez dan el paso «están encantados con ello y muy animados».

Para el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Socialdel Ayuntamiento de Madrid, Pepe Aniorte, ‘Hoy comemos juntos’ «genera un espacio relacional muy interesante».

«Es un programa que estamos ampliando para que esas personas solas a las que llevamos comida a domicilio puedan compartir ese espacio con voluntarios, romper esa soledad y paliarla», añade.

Comida compartida frente a la soledad
Comentarios