miércoles. 10.08.2022
CDR El Villar

Una fuente de oportunidades en el Alto Órbigo

El Centro de Desarrollo Rural El Villar, inscrito dentro de la Confederación de Centros de Desarrollo Rural (Coceder), supone uno de los principales motores de actividad de la comarca del Alto Órbigo. Su labor incluye diversas actividades y servicios para colectivos vulnerables.
Taller de carpintería en el centro de desarrollo rural El Villar, Sierra Pabley, en Hospital de Órbigo. F. Otero Perandones.
Fernando Álvarez Pérez, uno de los alumnos del taller de carpintería, elaborando una pieza. FERNANDO OTERO

En 1994 nació, el CDR El Villar—Coceder en Hospital de Órbigo. Esta asociación sin ánimo de lucro pretendía devolverle la vida que poco a poco estaba perdiendo el entorno rural de la comarca del Alto Órbigo, que abarca desde Llamas de la Ribera hasta San Cristobal de la Polantera. Para ello se ha diseñado a lo largo de los años un plan integral que atiende las necesidades de toda la población. «El objetivo es trabajar por el desarrollo integral de la comarca a través de diferentes proyectos», explica el secretario de El Villar, Fernando Quintanilla. Niños y niñas, personas mayores, con discapacidad, inmigrantes o personas en riesgo de exclusión social… las prestaciones que ofrece esta organización pretenden cubrir todos los sectores de la población, especialmente aquellos colectivos más vulnerables, y promover la interacción entre ellos para mejorar la calidad de vida y hacer del entorno rural una opción atractiva y cómoda para la vida.

Sus inicios, según cuenta María Teresa Martínez Villamañán, la presidenta del CDR, fueron humildes, con pocos trabajadores y escasos recursos, pero poco a poco el centro ha crecido hasta convertirse en lo que ella considera el «mayor motor de desarrollo de la comarca». Para ella, la importancia de una organización como esta para las zonas rurales es incalculable. «La gente piensa que somos pocos, pero aun así, tenemos nuestras necesidades y queremos poder quedarnos aquí», explica. Y lo cierto es que gracias a su labor, muchas personas han conseguido encontrar su lugar en la comarca. Ahora, el El Villar ya suma 19 trabajadores, de los cuales, aseguran, la gran mayoría son de la comarca. «Nosotros intentamos que la gente que trabaje en nuestros proyectos sea de la zona porque creemos que es muy importante que sepan cómo se vive aquí», explica Martínez.

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Patricia Rodríguez, monitora y Francisco Rodríguez, participante del servicio preventivo y de respiro familiar del CDR. RAMIRO

La sede se encuentra en Hospital de Órbigo, aunque su sombra cobija a todos los pueblos de alrededor, que se benefician de la amplísima cartera de proyectos que desarrollan cada año. Además, todos los ayuntamientos de la zona colaboran prestando instalaciones para el desarrollo de las actividades para que el servicio llegue a todos los lugares posibles.

La oferta de servicios y planes del CDR El Villar — Coceder es multidisciplinar y su principal objetivo es la mejora de la calidad de vida de sus usuarios. «Todos nuestros programas son de inclusión, intentamos que todos los colectivos con los que trabajamos se interrelacionen», aclara el secretario. De este modo, aunque diseñan sus proyectos en función de las necesidades de cada grupo, aseguran que buscan, siempre que es posible, mezclar a las personas que participan del CDR para que aprendan unos de otros.

Ludoteca

Según explican, la mayor parte de los proyectos que gestionan son de continuidad y llevan años impartiéndose. Un ejemplo es el servicio de ludoteca que tienen actualmente en Hospital de Órbigo, Veguellina de Órbigo y Estébanez de la Calzada y que, a pesar de verse diezmado por la pandemia, se mantiene activo durante el periodo escolar. Pero también cuentan con otros proyectos más puntuales y variables, como las formaciones específicas en diversas áreas. «Hemos realizado formaciones de apicultura, próximamente haremos otra de uso de drones, muy útil ahora para la agricultura y el pastoreo… buscamos cubrir las necesidades que creemos que pueden surgir», cuenta Fernando Quintanilla.

Formación a demanda

Las formaciones específicas que lanzan cubren las necesidades del mercado laboral

Además de los proyectos, que se centran principalmente en los meses de septiembre a mayo, también cuentan con una cartera de servicios continuada durante todo el año. El Servicio Preventivo y de Respiro Familiar es uno de estos planes ofertados orientado principalmente a personas mayores. Su objetivo es atender a lo que ellos denominan «personas frágiles» durante las tardes con sesiones de psicomotricidad y actividades de estimulación cognitiva. A estas sesiones, que se imparten de lunes a viernes acuden pequeños grupos de personas para garantizar una atención de calidad. Olga Coelles es una de las mujeres de Hospital de Órbigo que, a sus 85 años, acude a las sesiones que se imparten en ‘El saloncito’. «Se me hacía demasiado largo el día, así se pasa la tarde entretenida», asegura Coelles. Otros, como Francisco Rodríguez, natural de San Feliz de Órbigo, llegan al aula en un autobús que recorre las localidades aledañas para garantizar el acceso al servicio de todas las personas de la comarca.

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Olga Coelles y Josefa San Pedro, usuarias de ‘El Saloncito’. RAMIRO

Además, también gestionan un servicio integral dirigido a personas con discapacidad que busca garantizarles una ocupación en los momentos que tienen libres fuera de sus centros especializados y promover su interacción con personas de otros colectivos y edades. Entre las actividades que realizan en dicho servicio destaca la carpintería, uno de los talleres estrella del centro en el que convergen personas muy diversas. Los alumnos de este taller acuden a las diferentes ferias de la comarca a vender las piezas que elaboran en él.

Personas mayores

Una de las prioridades del centro es la estimulación y acompañamiento de los mayores de la zona

La despoblación rural es otro de los retos que el CDR busca atajar a través de su acción. Además de enfocar todos sus proyectos a la mejora de la calidad de vida, también se esfuerzan por conseguir la inserción laboral de aquellos que reciben sus formaciones en empresas de la zona para buscar asentar población en los núcleos rurales. Otra de los planes de acción contra la despoblación es el proyecto ‘Volver al pueblo’ gestionado por Coceder a nivel nacional. Con esta iniciativa se busca ofertar viviendas, negocios o parcelas que estén inactivas en las zonas rurales, generando un amplio banco en todo el país al que puedan acudir quienes buscan oportunidades en estas áreas. De este modo, los distintos centros de desarrollo rural del país funcionan como intermediarios entre los interesados y los vendedores, para facilitar la gestión.

Biocuidados, innovador

Dentro de las novedades en las que está trabajando El Villar, destaca Biocuidados, un innovador proyecto promovido por Coceder y financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, que trabajará en red con 18 centros de desarrollo rural, en 9 comunidades autónomas. Este proyecto tiene como objetivo prevenir la institucionalización de las personas vulnerables, promoviendo planes de apoyo para garantizar los cuidados requeridos en sus casas. De este modo, buscan centrar el modelo de cuidado integral en la persona y en su entorno rural, potenciando su autonomía. Para ello se diseña un plan de vida con el interesado y se ofrecen los medios requeridos para que lo lleve a cabo. Para evaluar este proyecto piloto, el Coceder trabajará con 11 universidades, entre ellas la Universidad de León que se encargará de evaluar la actuación del CDR El Villar— Coceder y extraer los resultados.

Taller de carpintería en el centro de desarrollo rural El Villar, Sierra Pabley, en Hospital de Órbigo. F. Otero Perandones.
Julio Castro, Dionisio Villares y Fernando Álvarez. FERNANDO OTERO

El objetivo final de este proyecto es demostrar la viabilidad de este planteamiento para cambiar la estrategia en el sistema de los Servicios Sociales ante estas situaciones.

Según cuentan desde el centro, una iniciativa así supone una gran oportunidad para aquellas personas que se veían obligadas a trasladarse a centros de cuidados cuando su deseo era permanecer en casa. El proyecto es trianual y se llevará a cabo hasta diciembre de 2024. Comenzó a gestarse a principios de año desde 0 y para ello, los centros que lo van a implementar han trabajado conjuntamente en una metodología innovadora que ya están aplicando a los 35 usuarios que lo han solicitado.

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