viernes. 03.02.2023
                      Julio Alberto Moreno. DL
Julio Alberto Moreno. DL

Tras una infancia complicada, este futbolista de élite tuvo una trayectoria estelar jugando en el Atlético de Madrid y el Barça. En la cima de su carrera deportiva, Julio Alberto Moreno, cayó en el mundo de las adicciones. Trae a León su historia de superación, segundas oportunidades, y de valorar la vida en el presente.

—¿Qué querría que los jóvenes leoneses aprendan de usted?

—Que la vida no la escogemos al nacer, ni el color de la piel, ni a los padres, ni el lugar... Pero a partir de cierta edad ya puedes escoger. Creo que es difícil para los jóvenes gestionar la vida, elegir. Construimos la vida a medida que tomamos decisiones. La mía no ha sido fácil, pero está llena de cosas bonitas a pesar de pasar por muchas dificultades y problemas.

—Usted eligió el fútbol...

—No elegí el fútbol, me eligió a mí. Tenía otras preocupaciones como cuidar de mi madre y mi hermano. Como creo en Dios. me dio esa oportunidad y saqué a mi familia adelante.

—Luego tuvo momentos oscuros. ¿Qué le hizo click para salir?

—Momentos oscuros, no; difíciles. Te has equivocado y te das cuenta. He conseguido todo lo que me he propuesto —sin que suene presuntuoso— he ido superando obstáculos en mi niñez y juventud con esfuerzo, fe y ganas. Sabiendo pedir ayuda.

—¿Qué carencias ve en la juventud de hoy día?

—La situación de los jóvenes es complicada. Con 5-6 años, se levantan y desayunan con la tablet. El 87% se pasa ocho horas ante un dispositivo. Es todo demasiado fácil pero vamos a vivir una época complicada. Hay mucha inteligencia artificial y pocas relaciones. Y eso ocasiona pérdida de valores y conocimiento. Tienen dinero y tantas cosas que no saben qué elegir. Son preocupantes los trastornos mentales y los suicidios. Tenemos muchos mundos porque luego están los que llegan en patera y ven por primera vez salir agua de un grifo.

—En su trabajo con menores tutelados. ¿Qué intenta darles?

—Esperanza en la vida y que se enamoren de algo (no hablo de una novia). Que se enganchen con algo que les motive.

«He sobrevivido gracias al esfuerzo y a mi fe»