viernes 10.04.2020

La Ley Antitabaco resta 600.000 fumadores en su primer año en vigor

Hoy hace un año que España dijo adiós al humo de los cigarrillos en bares, restaurantes y discotecas, un veto al tabaco en todos los espacios públicos cerrados que continuará después de que el recién estrenado Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad haya confirmado que no reformará la legislación.

La ley del tabaco, cuya tramitación y aplicación no ha estado ajena a la polémica, ha sido aceptada por la ciudadanía con «una normalidad exquisita», aseguró ayer la subdirectora de Promoción y Epidemiología del Ministerio de Sanidad, Rosa Ramírez Fernández.

Seiscientos mil fumadores menos, un importante descenso de los ingresos hospitalarios por cardiopatía isquémica e infarto o una reducción del 90 por ciento de la contaminación por partículas de nicotina en locales de ocio es la cara de una ley que arrancó a andar el 2 de enero del pasado año para no interferir en las celebraciones de la Nochevieja.

La cruz: las quejas de hosteleros y estanqueros que han achacado a la nueva normativa una disminución de sus cifras de negocio.

Es la ley que más impacto va a tener en la salud de la población. Así de tajante se muestra la representante del Ministerio.

No hay que olvidar que en España mueren anualmente 50.000 fumadores y 3.000 no fumadores por enfermedades relacionadas con el tabaco.

Sus beneficios sobre la salud se van a notar tanto en el corto como en el medio y largo plazo.

Se estima que en España podría haber entre 5.400 y 7.000 ingresos hospitalarios menos por cardiopatía isquémica y un descenso de 1.240 a 3.240 por infarto.

La ley también ha dibujado un nuevo paisaje urbano. Los corrillos de fumadores en las puertas de bares y restaurantes y de los centros de trabajo se han convertido en algo habitual.

La Ley Antitabaco resta 600.000 fumadores en su primer año en vigor