sábado. 13.08.2022
Democracia no es progreso. Los lazos entre prácticas democráticas e instituciones y entre progreso económico y social no son automáticos, como lo muestra el aumento de las desigualdades después de la transición a la democracia en países como los de la antigua Unión Soviética y persisten en otros democráticos, como Brasil. La mitad son dictaduras. Casi la mitad de la población mundial vive bajo regímenes no democráticos a pesar de los progresos realizados en las décadas de los ochenta y noventa en la expansión de las libertades políticas. El documento, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), señala que desde 1980, 81 países han adoptado medidas significativas en su camino hacia la democracia, con 33 regímenes militares reemplazados por Gobiernos civiles. Diferencia de sexos. El desarrollo humano de las mujeres sigue siendo mucho menor que el de los hombres, retraso que se da en todas las áreas, desde educación hasta salarios o participación política y en todos los países, ya sean ricos o pobres. La diferencia de ingresos es una de las más importantes, con niveles de salarios para las mujeres que en algunos casos son cinco veces inferiores a los de hombres, como es el caso de los Emiratos Arabes Unidos. Otros países con una gran diferencia salarial son Luxemburgo, donde los ingresos medios de una mujer son de 27.000 dólares al año, frente a los 73.000 de los hombres, o Irlanda, con 17.000 y 42.000, respectivamente. Fragmentación social. La lucha internacional contra el terrorismo, iniciada tras los ataques del 11 de septiembre, puede debilitar las instituciones globales, socavar los derechos humanos y exacerbar la fragmentación económica y social a nivel mundial, alerta el Informe de Desarrollo Humano 2002. los expertos señalan que tras los atentados se produjeron signos alentadores que apuntaban hacia una unidad global.

LOS DATOS DEL INFORME
Comentarios