martes 25/1/22
felix llorente arranz

Corría el año 1906 cuando un grupo de personas buenas y solidarias, pertenecientes a la laboriosa burguesía leonesa, bajo la tutela de la Cruz Roja local y con el Patronazgo del Ayuntamiento de León, acordaron fundar una Asociación Benéfica que paliara, en lo posible, el hambre, la miseria y la exclusión de la clase más pobre y desfavorecida de la ciudad. Con tal motivo el 18 de noviembre del citado año, se celebra una asamblea popular en el Ayuntamiento presidida por el Alcalde, a la sazón D. Tomás Mallo, y otras autoridades a las que se suma un gran número de ciudadanos leoneses que según las crónicas: «Apoyan y aplauden la aprobación del Reglamento de la naciente Asociación Leonesa de Caridad».

Al año siguiente se inaugura el comedor social o cocina económica y se integran en la Casa a tal fin, una pequeña comunidad de Hijas de la Caridad, quienes se hacen cargo de la dirección y organización de trabajos, servicios y mantenimiento, para lo que cuentan con la colaboración de un grupo excelente de voluntarios, mujeres y hombres, que siguen entregando parte de su tiempo en ayudar, atender y servir a diario a los numerosos usuarios que acuden al comedor social, nuestro santo y seña, donde se les sirve el desayuno, almuerzo y cena. Aparte, se lleva también la comida a sus domicilios particulares a ancianos, minusválidos y familias sin recursos.

Fecha importante para el recuerdo es el 30 de octubre de 1928, cuando, otra entidad leonesa de grato recuerdo, el Monte de Piedad de León, dona a la Asociación el blasonado caserón de los Cavero, antiguo palacio renacentista sito en la parte posterior de la catedral y dentro de la recoleta plaza de Puerta Obispo. En esta ilustre casa solariega se atiende desde entonces a personas desvalidas, sin recursos, sin techo y transeúntes, ofreciéndoles acogida y tratamiento, calor, comida, higiene personal y lavandería.

En 1987 se llevan a cabo obras de remodelación en el interior del edificio social para adecuar sus instalaciones a las nuevas necesidades y exigencias. Con el final de las obras se inaugura, dentro de la Red de Centros de Acogida de la Junta de Castilla y León, una Casa de Acogida para mujeres víctimas de violencia o en situación de abandono, así como de sus respectivos hijos.

Las generosas aportaciones y donativos de los socios, donantes, entidades e instituciones públicas, privadas y religiosas, hacen posible que sigamos manteniendo en León esta vetusta Casa de Caridad que nos confiaron nuestros mayores. Con gratitud seguimos recibiendo las aportaciones de tantas personas preocupadas por los demás y nos esforzamos para que no les falte a las personas más pobres, indefensas y necesitadas, sin distinción de origen, género o creencias, el calor de un hogar, un trozo de pan, una comida caliente, y una palabra de aliento y cariño.

Hemos pasado malos tragos y gastos añadidos para adaptarnos a las medidas higiénicas y sanitarias, y así poder combatir el nefasto covid-19, pero con la ayuda de muchos y en especial del Ayuntamiento de León, no dejamos ni un solo día de dar de comer a los pobres y excluidos. No podemos olvidar y elevamos una oración en este 115 aniversario fundacional, por todos los fallecidos a causa de la pandemia y por sus familiares y amigos.

Con los más pobres de la ciudad
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