miércoles. 30.11.2022
Solidaridad

El montañismo inclusivo tiene sello leonés

Pandetrave exporta su modelo a Valencia. El Club Cuentamontes de Elda ha puesto en marcha un grupo de montañismo inclusivo inspirado en la labor altruista que el Club Pandetrave de Sariegos realiza desde hace una década en León. «Las raíces del montañismo inclusivo están en León», afirman.
Excursión de Pandetrave con una silla ‘joëlette’. M. FERNÁNDEZ

La labor que desde hace una década desarrolla el Club Pandetrave para dar acceso al ocio de montaña a las personas con movilidad reducida, ciegas y otras diversidades funcionales ha prendido en Levante e irradia a toda la península.

«Pandetrave marca el camino del montañismo inclusivo al montañismo nacional», afirma Juan Manuel Maestre, miembro del grupo de montaña Cuentamontes de Elda (Alicante) que estos días ha participado en León en la semana de montaña organizada por el club de Sariegos.

Pandetrave ha sido un descubrimiento para los montañeros de esta ciudad industriosa de Alicante. «Siempre hemos practicado una solidaridad natural en la montaña, pero ver que hay un club cuyo foco es sacar a la montaña a esas personas con discapacidades diversas nos ha abierto las puertas a otra dimensión de la solidaridad montañera», explica. El grupo de Cuentamontes quedó tan impresionado con la labor de Pandetrave —toda su programación anual es inclusiva— que en 2013 le concedieron el premio a la solidaridad dentro de los conocidos como ‘Óscar de la Montaña’. Cuentamontes nació de un grupo de montañeros veteranos que quisieron poner una impronta cultural a todo lo relacionado con el montañismo y cada año entregan premios literarios, artísticos y de difusión de la montaña.

En 2020 será el leonés Isidoro Rodríguez Cubillas, un maestro nacional jubilado, quien reciba el premio Nacional de Literatura de Montaña. Y en este ir y venir de querencia y hermanamientos, Cuentamontes es desde el viernes socio de honor del club Pandetrave.

La noche del socio en el Club Pandetrave fue de sorpresa en sorpresa. Los de Elda traían entre su equipaje el nombramiento de socio de honor del club Cuentamontes para Marcelino Fernández, como impulsor de la actividad inclusiva en la montaña.

Todo empezó —recordaron— cuando un amigo perdió la vista y se vio privado de ir a la montaña. Marcelino Fernández se propuso que Luis pudiera volver a pisar los montes y tocar las rocas y, a través de la Once, descubrieron la barra direccional que Juan Antonio Carrascosa ideó a partir de la barra de una cortina.La barra direccional permite que dos personas voluntarias guíen a una o dos personas ciegas o con grave discapacidad visual por las sendas de la montaña.

Así nació el Club Pandetrave, con sede en Sariegos desde sus comienzos en 2009 hasta hoy. Diez años después es una referencia para clubes como Cuentamontes y marca el camino del montañismo inclusivo con su filosofía altruista, puesto que, como recuerdan Maestre y Gómez de Mora, en Canarias se realiza la primera experiencia de montañismo inclusivo con fines comerciales por influencia francesa.Fue a través de la silla joëlette, el invento de Joel Claudel para hacer accesible la montaña a un familiar con movilidad reducida que ahora es una herramienta básica y universal en el montañismo inclusivo.

La Federación de Montaña de Castilla y León fue la primera, después de esta experiencia comercial, en contar con una silla joëlette para estos fines gracias al impulso de Pandetrave. Desde hace unos meses cuentan con otra silla cedida por la Diputación de León.

La colaboración entre Pandetrave y Cuentamontes ha dado también como fruto el libro Cuerdabarras y Sherpajoëlettes, editado con ayuda del Ayuntamiento de Petrer, Alicante, y del que son coautores Isabelo Gómez de Mora, Juan Manuel Maestre y Marcelino Fernández, entre otras personas.

«Pandetrave nos ha dado cursillos y ha cuajado su espíritu en toda la Comunidad Valenciana, porque tiene una cualidad muy reseñable: el altruismo», destacan los montañeros de Elda.

Los representantes de Cuentamontes participaron en la II Semana de la Montaña de Sariegos organizada por el Club Pandetrave en colaboración con el ayuntamiento sarieguense. Proyectaron el documental Pasos. Vías de escape que realizaron en las montañas de Kirguistán con personas que luchan contra el cáncer, cn colaboración con la Asociación Española de Alpinistas con Cáncer. El patrocinio de una empresa sirvió para llevar equipos de oxígeno medicinal a un hospital infantil de este país. También fue un reto para Isabelo Gómez de Mora que volvió a rodar a la montana tras serle implantado un stern en una de sus válvulas cardiacas. Todo corazón.

El montañismo inclusivo tiene sello leonés
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