martes 24/11/20
Horizonte sostenible

No hay planeta B

Estamos viviendo en estas semanas situaciones inauditas a las que creo que ni el productor norteamericano más avispado pensó que tendría que enfrentarse en la vida real. No sé si le pasa a alguien más, pero ahora ver en una serie o en una película una acumulación de personas sin mascarilla llama la atención, diría que incluso sobresalta. Y no me gusta. No me gusta nada que tengamos que acostumbrarnos a mantener distancia social, a no besarnos, abrazarnos... y sobre todo, no me gusta nada la idea de que mis hijos se acostumbren a llevar mascarilla. Y en este panorama, tenemos a la clase política mostrando su cara más odiosa. Como si en este tema hubiese lados, bandos, opiniones... No hombre no, en este tema sólo hay expertos a los que hay que escuchar atentamente y obedecer, sin plantear nada más.

Solo así, viendo que todos vamos en el mismo barco, conseguiremos salir adelante, teniendo visión de grupo, de comunidad. Me recuerda tanto a la política medioambiental... pero claro, sin el grado de urgencia que estamos viviendo ahora mismo. Llevamos años de políticas ambientales sin rumbo, basadas en politicuchos de pacotilla que solo pensaban en tener contentos a los de su bando. Una legislatura, apoyo al carbón, las térmicas y la industria pesada e impuestos a las renovables. Multa desde Europa, nueva legislatura, cambio de rumbo, apoyo a las renovables, descarbonización de la industria... Lo que viene siendo un barco a la deriva, sin patrón, sin destino. Viendo este tema desde afuera, tomando cierta perspectiva, no puede dar más lástima.

El deterioro del planeta afecta a todos sus habitantes. Repito, a todos, sin diferencias. Cuando suba el nivel global del mar, se disparen las temperaturas en veranos insufribles, los inviernos traigan nevadas tremendas, los residuos lleguen a contaminar las aguas marinas y freáticas... nos va a afectar a todos. Si que es verdad que las clases pobres y medias lo van a sufrir antes y con mayor intensidad, pero más tarde o más temprano, esos multimillonarios a los que les parece que esto no van con ellos, también les tocará. Señores, solo tenemos un Planeta, no hay Planeta B. Dejémonos de politiqueo barato en Medio Ambiente, en Sanidad y en Educación y diviértanse discutiendo temas más banales que no nos lleven al desastre como especie. Desde la ventana a Babia lo tenemos claro. Somos una comunidad y debemos luchar por ella.

No hay planeta B