sábado. 04.02.2023
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Las novias de alquiler chinas

La presión social de casarse antes de los 30 años y la política del hijo único que impera en China lleva a los hombres a contratar parejas para volver a casa por año nuevo
El respeto a los deseos paternos y la coacción para casarse antes de los treinta años han creado en China el fenómeno de las «novias de alquiler», al alza durante el Año Nuevo Lunar chino, cuando millones de jóvenes regresan a sus provincias. «Si el año que viene no tienes novia, que no se te ocurra volver aquí», amenazó el año pasado la madre de Yue, un joven de 31 años que trabaja demasiado como para buscar pareja. «No pude hacer nada más que buscar una compañera de viaje», reconoció Yue, con risa amarga, al diario China West Metropolitan News . «A lo mejor podemos convertir esta falsedad en realidad y que surja el amor», añadió esperanzado. Es un mercado en alza con suspropias tarifas. Por precios que oscilan entre los 180 (18 dólares) y los 800 yuanes (96 dólares) por día se puede conseguir una falsa novia que apacigüe la cólera de los progenitores de provincias cuando sus hijos superan los 25 años y siguen solteros. Parejas universitarias Muchas de las «novias de alquiler» son estudiantes universitarias, según se desprende de numerosas ofertas. La licenciada Liu Ying se alquila en la fría Changchun (Jilin, norte): «Alquiler de novia, 500 yuanes al día. Bien educada, de alta categoría, quiere trabajar a tiempo parcial durante las vacaciones». Pero ellas también ponen condiciones. Liu agrega antes de dejar su teléfono en un anuncio: «Puedo acompañar a estudiantes que sean muy responsables con su familia. Por favor, absténganse aburridos». Y es que dos conceptos profundamente chinos, además del pragmatismo, son básicos para entender este fenómeno: «mianzi» (literalmente «cara»), que se refiere al honor, y «xiao shun», obediencia a la familia. Ambos prevalecen en el campo, origen del éxodo desde 1980 de unos 185 millones de inmigrantes rurales hacia las ciudades que, con motivo del Año Nuevo o Festival de la Primavera, que este año empieza el 9 de febrero, vuelven a sus hogares. Muchos, solteros. «Cuando existe una demanda en el mercado se produce una oferta», explicó Xia Xueluan, catedrático de Sociología de la Universidad de Pekín, la más prestigiosa de China. Un negocio con peligros Xia culpa a las agencias matrimoniales de ofrecer la mayoría de estos servicios y no tiene muy buen concepto sobre las acólitas: «Las buenas mujeres no hacen eso», añade, equiparándolas con prostitutas. Según el experto, existe un peligro de contagio de enfermedades de transmisión sexual y sida, «porque la chica irá a casa del joven y se quedará unos días, por lo que habrá un contacto sexual». Entre otras causas, el catedrático atribuye el fenómeno a una «actitud social lúdica». «Juegan con la vida y las emociones y esto trae malas consecuencias. Si encuentran una pareja, no les serán fieles y quizás tampoco les expliquen nunca que antes alquilaron una novia».«Es un engaño, aunque lo hagan por obediencia a la familia». Y advierte que si la sociedad china somete a los hijos varones, futuro sustento familiar a falta de pensiones, a esta presión, las jóvenes, destinadas a casarse según la tradición, lo tienen aún peor. Sea o no un motivo de presión, este mercado se está convirtiendo en una tendencia en alza alentada por la polémica política del hijo unico que actualmente está a debate en el país y que ha originado una desproporción debido a los abortos selectivos de niñas. Se prevé que en el 2020 existan 40 millones de solteros.

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