miércoles. 06.07.2022

Un nuevo fármaco frena un tipo de cáncer de mama en el 76% de los casos

Al frente del ensayo clínico internacional está el madrileño Javier Cortés
                      Mamografía para detectar lesiones en la mama. ERIC GAILLARD
Mamografía para detectar lesiones en la mama. ERIC GAILLARD

Buenas noticias en la lucha contra el cáncer de mama. Un nuevo fármaco —llamado trastuzumab deruxtecan (T-Dxd)— logra frenar, en un 76% de los casos, la progresión del cáncer de mama metastásico HER2-positivo avanzado, un subtipo de tumor de seno muy agresivo que presentan el 20% de los pacientes. El avance se ha hecho en el marco del ensayo clínico internacional Destiny Breast-03, liderado por el madrileño Javier Cortés, director del International Breast Cancer Center (IBCC) y único autor español del estudio.

El nuevo medicamento es un inmunoconjugado, es decir, un anticuerpo —proteína segregada por los linfocitos B de la sangre para combatir una infección por virus o bacterias que afecta al organismo—que lleva ‘pegadas’ unas moléculas de quimioterapia. «Su actuación es como la de un ‘caballo de Troya’. Al administrarse, viaja por la sangre hasta las células tumorales que tienen un receptor llamado HER2. El HER2 es la ‘puerta’ por la que el fármaco entra en la célula tumoral sin ser detectado y, una vez dentro, libera la quimioterapia que transporta y destruye la célula tumoral. Ese medicamento se queda en el microambiente tumoral y es capaz de atacar también a las células vecinas, incluso aunque no tengan HER2, lo que se conoce como ‘bystander effect’ o ‘efecto espectador’, una consecuencia que no ocurre en otros tratamientos de este tipo y que es muy positiva, incluso aunque alguna célula sana pueda verse dañada», explica Cortés.

En el ensayo han participado 524 mujeres con cáncer de mama metastásico HER2-positivo, reclutadas entre 2018 y 2020 en 169 centros de 15 países. De ellas, 261 fueron asignadas aleatoriamente a la rama del estudio en la que recibieron trastuzumab deruxtecan (T-Dxd) y 263 a la rama en la que se administró trastuzumab emtansina (TDM-1), la terapia estándar hasta la publicación de esta investigación en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine.

Resultados impactantes

Uno de los resultados más importantes del estudio ha sido la mejora de la supervivencia libre de progresión (es decir, el control de la enfermedad) tras 12 meses de tratamiento. Esta fue del 75,8% en las pacientes a las que se les administró T-Dxd, frente al 34,1% de las que fueron tratadas con TDM-1. Otro dato revelador de su eficacia es que en 42 pacientes (16,1%) tratadas con T-Dxd el tumor desapareció totalmente (al menos visualmente) frente a las 23 (8,7%) tratadas con TDM-1 en las que esto ocurrió.

«De todos los estudios de cáncer de mama, nunca ha habido un fármaco que haya demostrado tanto beneficio como este. Creo que son los datos más relevantes, importantes e impactantes obtenidos hasta la fecha en la historia de este tumor», afirma el doctor Cortés, quien augura, aunque sea de forma preliminar, que el T-Dxd «podría llegar a curar la enfermedad en algunas pacientes o, como mínimo, a aumentar las posibilidades reales de cronificarla».

El trastuzumab deruxtecan se convierte así en el nuevo tratamiento estándar en segunda línea —el que se administra cuando el tratamiento inicial (terapia de primera línea) no es eficaz o deja de serlo— para pacientes con cáncer de mama metastásico HER2-positivo, por delante del TDM-1. Además, Cortés revela que ya se está estudiando su aplicación en los tumores con baja expresión de HER2, que representan el 55% de los cánceres de mama. Los resultados se presentarán en junio.

Toxicidad

Eso sí, como todos los tratamientos, no está exento de toxicidad. Uno de sus efectos adversos es la enfermedad pulmonar intersticial relacionada con el fármaco. Las tasas de esta patología relacionadas con T-Dxd fueron del 10,5%, frente al 1,9% con TDM-1, pero el seguimiento estrecho permite detectar, tratar precozmente y controlar este efecto adverso en la mayoría de los casos. El fármaco ya está aprobado y disponible para utilizarse en España.

Por otra parte, una investigación publicada en la revista The Journal of Clinical Investigation por el grupo de la doctora Maria Caffarel, investigadora Ikerbasque y Miguel Servet, y jefa del Grupo de Cáncer de Mama del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia, ha descubierto un mecanismo que explica cómo las diferentes células de los tumores de mama se comunican entre sí. La citada investigación demuestra por primera vez que la citoquina proinflamatoria Oncostatina M (OSM) «favorece la progresión del cáncer de mama y la metástasis».

Un nuevo fármaco frena un tipo de cáncer de mama en el 76% de los casos
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