miércoles. 17.08.2022
                      Laboratorio de Microbiología del Caule. MARCIANO PÉREZ
Laboratorio de Microbiología del Caule. MARCIANO PÉREZ

El covid-19 vuelve a poner a España en alerta roja y amenaza con desatar una nueva ola, la octava, que esta vez llega con el inicio del verano, cuando aumentan los contactos interpersonales y por tanto, crece el temor a que la situación siga empeorando. En las últimas jornadas todos los indicadores del virus suben de manera preocupante, de acuerdo a los datos del Ministerio de Sanidad. El principal de ellos, la incidencia acumulada en los mayores de 60 años, la única que se mide en la actual etapa de gripalización, ha crecido en los tres últimos días 102 puntos hasta situarse ayer en los 755,21 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días, el registro más alto desde el 24 de mayo. En dos semanas, este indicador ha subido casi 200 puntos y se sitúa ya muy por encima de los 500 casos que en el semáforo covid del ministerio y las comunidades marca el riesgo muy alto.

Solo dos autonomías, la Comunidad Valenciana y Andalucía, se mantienen por debajo de esa barrera. En el lado contrario, Madrid registra el máximo nacional, con 1.313, y La Rioja y Canarias también superan los mil. Y el horizonte no se presenta optimista: la incidencia nacional a siete días está en los 419 casos, más de la mitad de la de 14, lo que apunta a nuevos ascensos.

Aunque los datos de los nuevos contagios no resultan fiables, ya que la gran mayoría no se contabiliza en las estadísticas oficiales en la fase de ‘gripalización’, los que sí se registran (mayores de 60 años y los que reclaman los médicos entre los menores de esa edad) muestran un notable aumento respecto a las semanas anteriores. Sanidad computó 68.186 infecciones desde el martes, otro récord, en este caso, desde el 13 de mayo, notablemente por encima de los 40.000 casos de media cada tres días en los últimos dos meses. Con este incremento, el global de contagios desde marzo del 2020 está en los 12.681.820.

Además, el departamento de Carolina Darias notificó ayer 195 fallecidos, que elevan el total de muertos durante la pandemia, con prueba positiva, hasta los 107.799. La causa del repunte en las infecciones se encuentra en la aparición de las nuevas subvariantes de ómicron. Los linajes BA.4 y BA.5, que son ya mayoritarios en Portugal, están sustituyendo paulatinamente al BA.2 en España. Como ocurre con todas las mutaciones del virus, escapan más fácilmente de la protección que otorgan las vacunas, incluso de la tercera dosis, por los cambios antigénicos que portan, pero no se observan grandes diferencias en la gravedad de los casos. «Los antígenos de las vacunas no tienen tanto efecto, pero las células T de las personas que ya han pasado la enfermedad funcionan ahora incluso mejor que antes en las nuevas infecciones», explica Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología. «Con lo que sabes actualmente, el Sars-Cov-2 va a tender a convertirse en un catarro viral, pero ahora mismo, debemos tener un enorme cuidado para evitar un aumento en las hospitalizaciones», señala este experto.

Las subvariantes de ómicron amenazan con una ola este verano
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