viernes. 01.07.2022

Quien tiene capacidad para ello lo ha decidido. En febrero, habrá un nuevo encuentro con las urnas autonómicas, esta vez sin pareja municipal, toda vez que el señor Mañueco, de Salamanca, leonés regional por nacencia aunque lo soslaye y prefiera la absurda castellanización, lo ha decretado. Al parecer tenía bien tomada la medida a los miembros de Ciudadanos que lo acompañaban, de modo que los aparta sin recato pues las encuestas parecen indicarle que es lo mejor para él, y su PP autonomista. ¡Seguro que también le incomoda el leonesismo! Tanto el político que lo tiene en frente, como el social que le acosa en la distancia.

UPL dobla los escaños conseguidos en las autonómicas. Eso dicen las encuestas menos optimista, (pasar de uno a dos procuradores). También tres según los más generosas, o en las que se autoalimentan de esperanzadoras contestaciones que, luego cocinadas, otorgan cuatro. Lo cierto es que los leoneses tenemos la palabra (el voto) si es que queremos primero respirar y luego proceder en consecuencia. ¿O vamos a dejar, un poco más, «los piños del bienestar» topando en la roca centralista que supone el ente autonómico?

Los leoneses vienen ayudando con el voto ideológico, conservador o progresistas, ya con idea clara, ya por afinidad doctrinaria, a quien estuviera al mando de los empecinados gobiernos de la comunidad llamada Castilla y León, para sujetarnos a ella. Aludo claramente a PP o PSOE en su papel de anexionista el gobernante y de colaboracionista el ejerciente en la oposición, pues al unísono, no buscan otra cosa que amarrar a la región leonesa al ente llamado Castilla y León.

UPL no está en la palestra autonómica, según mi criterio, para competir en política. Para desenvolverse en este campo debería ser un partido con determinada ideología que lo llevara a interaccionar según la doctrina aceptada por su militancia, entre otras cosas, por ejemplo, para proponer un modo de gobierno de la sociedad leonesa. Como formación leonesista accede al parlamento autonómico con un contundente lema: Autonomía Leonesa, siempre, y como derecho constitucional previsto. Las cadenas son impuestas por la usurpadora comunidad castellanizada. ¿Por qué no pensamos seriamente en esto los leoneses votantes?

Si bien, en el interregno, hasta que pueda conseguirse el autogobierno leonés, UPL permanece en plan defensivo, vigilante, que nos es cuestión menor. Conseguir algo aparentemente sencillo como es que haya trato igualitario en los presupuestos, resulta costoso, punto imposible, dada la limitada fuerza que los leoneses la inyectamos con el voto; téngase en cuenta que ha de luchar contra la descarada cicatería castellana y centralizadora asentada desde los orígenes. Si los leoneses no acompañamos a esta formación leonesista, esto es negándola voto, no va a poder pasar del digno, pero corto rol de centinela, implícito en su presencia.

A estas alturas, nadie puede dudar de que los leoneses autonómicamente venimos siendo tratados con fuerte desequilibrio, tanto en lo económico como en lo social. El centralismo, de feroz comportamiento, es el arma que han empleando sin duelo alguno no sólo para no darnos, sino, lo que es de mayor gravedad si cabe, llevarse de la demarcación regional leonesa patrimonio industrial, cortándonos así el necesario desarrollo. Sin olvidar cómo sacan a la Región Leonesa de todos los programas que desde Europa la puedan beneficiar (Europa la ignora al no presentarla el ente como tal) y de lo obtenido puede llegar a los leoneses migajas que se caen de la mesa. ¡La lista de agravios es tan enorme como dolorosa!

Es evidente que pasar de uno a dos escaños, significa doblar, pero también nos lleva a pensar que los leoneses o estamos obnubilados por sugestiones hipnóticas de procedencia autonómica castellana avasalladora, se nos han acabado las fuerzas diferenciadoras para hacer valer nuestro derecho constitucional a autonomía propia, o lo más absurdo, hemos caído en la figura algo más que retórica de «entregar la cuchara», que en esta caso significa aceptar al ente que nos está martirizando. Puro masoquismo.

Ciudadanos y Podemos, en plan pendular de una mano a otra, se han acoplado tanto a lo que había, sin criterio propio, con afán de tocar poder, que forman un todo autonomista opresor con los ya establecidos. Esperar de ellos ayuda por compartir sentimiento leonés, cero

He sentido cierto desajuste, días a tras, al leer que una asociación de índole ciudadana y pretendida transversalidad, trata de saltar al ruedo de la política autonómica de Castilla y de León. Puede hacerlo por derecho constitucional, sin duda. ¿Acaso (y de qué manera) pretende irrumpir en política leonesa, leonesista diría mejor… y no cosechar en el caladero leonesista?

Sorprende también leer que se trata de una «Agrupación de Electores que aglutina colectivos y personas progresistas» ¿Y qué pasa con los leoneses conservadores, no valen para el leonesismo? Tan sólo voy a dejar escrita aquella frase atribuida a un gran jugador de futbol pidiendo el balón: ¡A mí que los arrollo! De evidente prepotencia direccional.

Sería bueno que los leoneses no nos topásemos por enésima vez en la misma piedra autonómica, pensáramos en leonés, en nuestro propio interés, sin ideologías ni partidismos, buscando lo mejor para León, para la Región Leonesa.

Elecciones autonómicas, nueva piedra en la que tropezar
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