jueves 27/1/22

En el mundo de la política, el juego con las palabras te permite decir lo mismo y lo contrario sin que quienes escuchan o leen se aperciban del falso o verdadero mensaje que intentas dar. El mensaje, además, se puede reforzar con una trasmisión corporal estudiada, también con el tono de la palabra y sobre todo con determinados gestos. En este mundo, el discurso constituye uno de los elementos clave a la hora de trasladar a los ciudadanos las propuestas que cada candidato sugiere. Es la mayor de sus armas.

Para empezar, hay que tener claro:  Qué, cómo y para qué se quiere trasladar el mensaje y lo que es aún más determinante, a quien «se le quiere contar».

Si yo digo: «Nacer es Castilla y León no puede ser un demérito, los más leales no pueden ser los más castigados». ¿De quién se les ocurre que es la frase? ¿De Sánchez, de Mañueco, de Casado, de Yolanda Díaz, de Abascal, del alcalde de León señor Diez, del alcalde de Valladolid señor Puente? Una pista: dijo además: «debemos estar orgullosos del legado de nuestros mayores».

Cualquiera de ellos podrían perfectamente haber dicho esta frase y cualquiera de ellos con distinta expresión facial, y distinta expresión corporal. Es una de esas frases que quien la dice, la dice para agradar a quien la escucha o la lee.

En mi caso, no puedo estar más de acuerdo con esta frase y en cambio no puedo estar más en contra de quien la ha pronunciado. Cabe en un discurso que va desde la ultra derecha hasta la izquierda más izquierdista. ¡Hasta que modo se puede jugar con las palabras!

Todos ellos sin lugar a dudas apostarían por esta frase, aunque el contenido a todos ellos «les importe un pimiento». Si analizamos bien a fondo la frase en cuestión ¿podemos ir descartando a líderes a escala nacional para quedarnos con los autonómicos? Podría ser pero, sería un gran error. Porque, si señores si, la frase es de: Abascal, el líder de Vox, el partido totalitario, racista, xenófobo y que hasta proclama (y esto lo digo como mí forma de entender a este partido) antipatía y aversión por determinadas personas y situaciones sociales.

Claro que el señor Abascal también habló de que: «debemos defender la unidad de España». Y otras frases similares que lo identifican de inmediato. Ya lo ven ustedes, yo mismo me haría titular de la frase y estoy en las antípodas del señor Abascal. Por esto que ¿cuántas mentiras nos cuentan? Pues tantas como necesidades tengamos.

Y como los leoneses tenemos muchas necesidades, el discurso puede ser eterno y agradable a la vista o al oído al mismo tiempo. Solo hace falta colocar cada palabra en su sitio y rodearse (como en este caso) de españoles trajeados con banderas rojigualdas. Hasta yo mismo me colocaría una bandera alrededor de mi cuerpo, (aunque los colores serían algo diferentes), sobre un atril la «soltaría» y me quedaría como se suele decir «como dios».

—Analicemos otra frase que recientemente también he leído: «Castilla y León tiene caudal suficiente y necesario para mejorar». Esta frase es o sería firmada por cualquier político o no político que conozca un poco Castilla y León (sobre todo León). Es una realidad. Pero sigamos con el juego, imaginemos quién pudo decir esta frase: ¿Igea, Tudanca, Teodoro Gª. Egea, Marlaska, Espinosa de los Monteros, Edmundo Bal? Pues estamos en las mismas, cualquiera de ellos la pudo pronunciar sin inmutarse y parecer que lo que se dice es una verdad, que además es asumible y hasta agregarían, que si obtienen sus votos, ¡la llevarán a cabo!

Si pretendemos ir descartando estos líderes de segunda línea como los que me he inventado para el juego, también probablemente nos equivocaríamos y en este caso de no saber quién la pronunció, yo no llegaría a buen seguro a saber quién es el autor.

En mi caso, la frase también la asumo y sería capaz de pronunciarla sin pensármelo, por mí carácter de leonés y de leonesista. Por estar convencido, porque conozco la situación de que León tiene más que caudal suficiente y sobrado de recursos para vivir en autonomía sin ninguna dependencia exterior y menos si la dependencia es de Castilla.

Pues señores esta frase es de Marlaska, la pronunció en la toma de posesión de la señora Barcones, ante representantes de la JCyL y se quedó «tan pancho». Desconozco el conocimiento que de León y sus recursos tiene el ministro de Interior. No creo sea muy profundo. Es por lo que digo y afirmo que ha «jugado con las palabras» y ha comunicado lo que a quienes iba dirigido el mensaje querían oír.

Hay aun otros como Sánchez que es un «genio» en jugar con las palabras, solo jugar. Su oponente Casado en cambio es un «patoso». El engaño y la mentira: son gratuitos. Debemos recordarlo cuando podamos decidir, cuando votemos

En esta reunión se emitieron otras frases que son verdaderas golosinas a los oídos de los castellano y leoneses. Cada cual soltaba su «parrafada» y los verbos que se utilizaron fueron: «podemos», «estamos en situación de», «la situación es propicia», «mejoraremos», no dejaremos que os sigáis despoblando…, pero ¡si es que son capaces de prometer un puente hasta en un pueblo que no tiene río! (autor: Fraga Iribarne)

Cualquier persona, sobre todo del ámbito político, puede decir lo mismo y lo contrario con una frase, lo difícil es después sostenerla, llevarla a cabo. Y lo más triste es que a veces quien las pronuncia tiene capacidad suficiente para al menos intentarlo. Así, el señor Igea, vicepresidente de la Junta, tiene capacidad para hacer algo más de lo que hace por León. Nos regala buenas frases a diario. Otra cosa es que le interese y no está, por la labor. Lo que ocurre es que Igea maneja tal despiste que en el mismo discurso es capaz de sin argumentar o, argumentando prometer hasta que los consultorios locales que se han cerrado, se abran y que los médicos y enfermeros que se van por jubilación u otras situaciones se van a reponer o que tiene a los sectores sanitarios de su parte.

Si vemos los telediarios y leemos la prensa esto es falso. En innumerables lugares hay manifestaciones por el cierre y suspensión, no solo de CyL, sino de centros de salud. En Atención Primaria no tiene a nadie de su lado, absolutamente a nadie. Las organizaciones médicas colegiadas dicen que miente… Otros en cambio, como es el caso de Abascal, como no tienen capacidad para cumplir, la sueltan sin más y a quien dios se la dé san Pedro se la bendiga. Algunos otros, la sueltan porque saben que está fuera de sus competencias y solo pretende ser «amable» con quien la escucha. Es el caso del señor Marlaska. Hay aun otros como Sánchez que es un «genio» en jugar con las palabras, solo jugar. Su oponente Casado en cambio es un «patoso». El engaño y la mentira: son gratuitos. Debemos recordarlo cuando podamos decidir, cuando votemos.

Jugar con las palabras
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