sábado. 04.02.2023
El no rotundo de todo un hemisferio ideológico al posicionamiento norteamericano debe hacer meditar a la administración Bush y, en general, a las dos grandes fuerzas políticas de la primera potencia, dado que puede suponer el germen de una seria ruptura, mucho más traumática para el mundo que las ocasionales acometidas del terrorismo que, en teoría, se quiere combatir. Si se piensa que, además, buena parte del centro-derecha occidental tampoco ve con buenos ojos la deriva norteamericana hacia el liderazgo ilegítimo y solitario, se entenderá que la ocasión es grave. Y que Estados Unidospuede estar jugándose a una carta la estabilidad mundial.

No a la guerra
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