Una tradición benefactora que data de hace cuatro siglos
La apertura de la Puerta del Perdón de la iglesia de Santiago en Villafranca del Bierzo se remonta al año 1600. Según la tradición, los peregrinos podrán ganar la indulgencia plenaria en el templo si habiendo recorrido entre 100 y 150 kilómetros, no pueden llegar a la catedral de Santiago por encontrarse enfermos, o sufrir una incapacidad física o accidente surgido en el transcurso de su caminar. Una vez presentado el correspondiente certificado médico, recibir confesión, comunión y orar por las intenciones del Papa, se les abrirá la Puerta Santa exclusivamente para ellos. En 2004, último Año Santo, únicamente cruzaron por ella cuatro personas que habían sufrido un pequeño accidente, mientras que en 1999, fueron seis los peregrinos que ganaron la indulgencia plenaria.
La Puerta del Perdón permaneció tapiada durante más de cien años, hasta que en 1948 se tiró el muro que la cubría y se restauró. El Año Santo Compostelano empezó en el siglo XII.