Intoxicados un bebé y cuatro inquilinos más por un escape de gas en Ponferrada
El monóxido de carbono procedía del calentador del agua caliente ubicado en el cuarto de baño y que los afectados habían encendido para ducharse

Finalmente se quedó en un susto pero pudo convertirse en una tragedia de no ser por la intervención de los facultativos del Sacyl. Cinco personas, entre ellas dos menores y un bebé de tan sólo un mes, resultaron intoxicadas por monóxido de carbono durante la madrugada de ayer. Los inquilinos, de nacionalidad rumana, no se percataron en ningún momento de lo que estaba sucediendo, fue el desmayo de una persona mayor lo que hizo que alertaran al servicio de emergencias sanitarias del 112, desconociendo en todo momento el motivo de esta pérdida de conocimiento.
A su llegada a la vivienda, ubicada en la segunda planta del número 11 de la calle del Carbón, en el barrio ponferradino de Flores del Sil, los facultativos detectaron, con la utilización del sensor de monóxido, una gran acumulación de gas procedente del calentador. Ante la posibilidad de que hubiera más personas afectadas por la intoxicación, movilizaron una ambulancia de soporte vital básico y avisaron a la Policía Municipal, a los Bomberos de Ponferrada y a la central de control de Gas Natural.
Finalmente, cuatro de las cinco personas fueron trasladas al Hospital del Bierzo, una de ellas, un varón de 32 años con iniciales S.S, por sus propios medios. La quinta, una mujer de 55 años y que responde las iniciales M.S. rechazó ser llevada al centro asistencial berciano.
No es la primera vez que se produce un accidente similar en esta vivienda. De hecho, uno de los inquilinos afectados aseguró que ya ha sucedido tres o cuatro veces más. Un fallo en el calentador del agua que utilizan cuando se duchan es siempre el detonante. «Ya estamos todos bien, no hay ningún problema, ha sido un fallo con el agua caliente, pero ya no volverá a pasar, sabemos lo que tenemos que hacer», aseguró el joven con un lenguaje casi ininteligible.
Nido de pájaros. Durante la mañana de ayer, varios fueron los vecinos de la zona que merodearon por las proximidades de la vivienda para conocer los detalles. Entre esas personas, se encontraba el antiguo inquilino de la casa, que aseguró que cuando él la habitaba se había encontrado también con algún que otro problema provocado por los pájaros. Según su versión, algunas aves anidaban en los conductos del gas, buscando el calor, de tal manera que los taponaban e impedían que los gases salieran en caso de fuga. No había refrigeración ninguna de la estancia.
De todos modos, ninguna de las autoridades ha confirmado que en el caso de ayer la causa haya sido esta o un fallo en el sistema.