El alcalde y el delegado de la Junta buscan un acuerdo
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eduardo Fernández, se reunió ayer con el alcalde de Fabero, Demetrio Alfonso Canedo, para responder a su petición de auxilio administrativo para cerrar el lavadero. Tras revisar la documentación, Fernández explicó al regidor que el lavadero de Uminsa no precisa licencia ambiental de la Junta, aunque sí municipal, porque ya contaba con permiso de las autoridades de Minas con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley autonómica de Prevención Ambiental, a mediados de los ochenta. La ley, explicó Fernández, exime expresamente a aquellas instalaciones con permisos anteriores de la obligación de contar con licencia ambiental. «Eso no quiere decir que esté eximida de la licencia municipal, es cosa del Ayuntamiento», añadió.