Ponferrada abre un gran comedor social para paliar el auge de necesitados
El obispo de Astorga inauguró una instalación que ha supuesto una inversión cercana a los cien mil euros y que permitirá dar de comer a más de 50 personas en cada turno

El obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, bendijo ayer las nuevas instalaciones del comedor.
La mala situación financiera, el paro y los problemas económicos, cada vez mayores y más frecuentes, a los que se enfrenta la población han hecho necesario poner en marcha un nuevo servicio social en Ponferrada. El Comedor Social del Centenario -”así se ha bautizado-” se inauguró ayer en la capital berciana fruto de la labor llevada a cabo por el rector de la Basílica de la Encina, Antolín de Cela y gracias, en gran parte, a la colaboración y a los numerosos donativos recogidos en toda la Diócesis durante la peregrinación de la Virgen de la Encina con motivo de su centenario.
Será la Sociedad Berciana de Solidaridad, a través de 19 voluntarias, la entidad encargada de gestionar el nuevo comedor, que ha supuesto una inversión cercana a los cien mil euros y que tiene cabida para 58 personas, aunque en caso de ser necesario se organizarían varios turnos ante una demanda creciente. La mitad del presupuesto se consiguió a través de colectas y el resto, unos 51.000 euros han sido asumidos por la propia Basílica.
En su inauguración, tanto el obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, como el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, elogiaron la labor llevada a cabo por Antolín de Cela para construir un comedor social que se ubica en el número 4 de la calle El Paraisín y que comparte instalaciones con el Hogar del Transeúnte San Genadio, que una planta por encima pone a disposición de los más necesitados un cobijo para dormir.
«Nos hemos propuesto promover una obra social que perpetúe nuestro compromiso con los más débiles y avive nuestra sensibilidad social con la crisis que estamos sufriendo y que afecta más a los más pobres», apuntó De Cela en su discurso inaugural.
Cada vez es mayor el número de bercianos que necesita el auxilio de servicios como el que ayer se inauguró. Algo que lamentó el alcalde de Ponferrada. «Qué pena que hoy tengamos que abrir una instalación como esta, pero qué felicidad que hay gente dispuesta a ayudar», resumió Riesco.