Crónica | c. fidalgo
Ochocientos lectores menudos
Escolares de doce colegios pasarán por el Salibrín en la Casa de la Cultura

Escolares de Compostilla y San Ignacio, ayer en la sala dedicada a los inventos del Salibrín, en la
Son lectores bajitos, inquietos, y curiosos, y pasan de la letra pequeña. Ochocientos chavales de una docena de colegios se acercarán durante diez días al Salón del Libro Infantil (Salibrín) que el Ayuntamiento de Ponferrada ha instalado en la Casa de la Cultura para convencerles de que leer les hará libres.
Y es que la lectura desde la infancia permite «formar criterio y que las personas sean más libres», decía el alcalde de Ponferrada después de saludar a un grupo de alumnos de Compostilla y San Ignacio que ocupaban parte de la sala principal de exposiciones de la Casa de la Cultura en una sentada sobre alfombras.
El Salibrín, que permanecerá abierto hasta el próximo día 30, reservará las mañanas para que acudan los escolares. Y durante las tardes, la entrada será libre. El Ayuntamiento ha organizado para todos una serie de actividades con monitores y con proyecciones audiovisuales para enseñar a los más pequeños de que leer es una aventura que ayuda a crecer.
Al hábito de leer se quiere llegar este año a partir del Camino de Santiago y de los inventos, tema de las dos exposiciones que adorna la Casa de la Cultura con paneles y fondos bibliográficos relacionados. Se trata de que los escolares valoren lo que tienen cerca, como la Ruta Jacobea en un Año Santo como el 2010, y aprecien las pequeñas cosas que forman parte de la vida cotidiana y que en su momento llegaron a ser una pequeña revolución, como la luz de una bombilla, imprescindible, por lo demás, para que las letras no bailen en la oscuridad.