El plantón de la Confederación impide el pacto municipal para soterrar el canal
El presidente de Acuanorte y los alcaldes de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo avanzan en un plan del que consideran partícipe a la Miño-Sil

Riesco y Valcarce (de espaldas), ayer con Jorge Marquínez y Antonio Canedo en Ponferrada.
El acuerdo institucional para llevar a efecto la modernización de los regadíos del Bierzo y a la vez soterrar el tramo del Canal Bajo del Bierzo (desde Ponferrada hasta Carracedelo pasando por Camponaraya) lleva camino de convertirse en el juego del gato y el ratón. Ayer se reunieron en la capital berciana los tres alcaldes implicados y el presidente de Acuanorte, la empresa pública dependiente del Ministerio de Medio Ambiente que será la que ponga con fondos europeos el 80% del coste (se habla de 25 millones de euros). Estaba convocado y había confirmado su asistencia el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Liñares. Sin embargo, 45 minutos antes de la reunión en el consistorio que preside el popular Carlos López Riesco, la secretaria de Liñares llamó por teléfono para decir que no acudiría, sin dar ni una explicación.
Este incidente propició que hasta el alcalde socialista de Camponaraya, Antonio Canedo, no ocultase el malestar de todos y manifestase claramente ante los periodistas que «el culpable» del retraso en esta cuestión del soterramiento del canal no es otro que el propio presidente de la Miño-Sil, Liñares. Y acto seguido, el mismo Canedo se preguntaba en voz alta quién había sido «el estratega» de esta retirada del presidente de la Confederación. Sea quien fuere, el alcalde de Camponaraya, al igual que el popular de Carracedelo Raúl Valcarce y Riesco, destacaron que «algún día» tendrá Liñares que sentarse con ellos y abordar una solución para el soterramiento del canal y la mejora de los regadíos.
Aunque faltó Liñares, las partes implicadas ayer reunidas en Ponferrada lograron avances de cara a la firma del convenio. Los ayuntamientos están dispuestos a contribuir en este proyecto, aún cuando no existe ni un precedente conocido en toda España en la que pongan ellos dinero. El alcalde de Ponferrada dijo que no se puede argumentar que sería ilegal la aportación de la Miño-Sil, cuando ésta ya lo hizo en el Canal Bajo con fondos estatales procedentes del Plan E.